Un microchip permitirá cultivar esperma en laboratorio, pero ¿con qué fin?

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Un microchip permitirá cultivar esperma en laboratorio, pero ¿con qué fin?
© Foto : Pixabay / shameersrk
Investigadores israelíes han desarrollado un microchip de silicona cuyo objetivo es ayudar a cultivar esperma humano en un laboratorio, tecnología que ha sido probada con éxito en roedores, según informó recientemente la Universidad de Ben Gurión en el Néguev.

"Este estudio abre un nuevo horizonte en el proceso de creación de espermatozoides en cultivo", resaltó en el comunicado oficial el líder del proyecto, profesor Mahmud Huleihel, del departamento Shraga Segal de microbiología, inmunología y genética de la facultad de ciencias de la salud.



"Permite la implementación de tecnologías basadas en microfluidos en futuras estrategias terapéuticas para hombres infértiles y en la preservación de la fertilidad para niños que se someten a tratamientos agresivos de quimioterapia o radioterapia que pueden afectar su fertilidad en la pubertad", agregó.

El equipo de la Universidad de Ben Gurión trabaja en colaboración con otro equipo del Instituto de Tecnología Technion y sus primeras conclusiones señalan que, en el futuro, se podrá extraer tejido de niños con cáncer que pasan por tratamientos de quimioterapia agresivos, u hombres con ciertos problemas de infertilidad, y usarlo para producir esperma.

Éxito en ratones

Para el estudio, publicado en la revista revisada por pares 'Biofabrication', se construyó un sistema que contiene canales que acogen células de crecimiento, células de los testículos o cualquier otra célula de tejidos del cuerpo.

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El cultivo se testó después de cinco a siete semanas y, entonces, se observaron estructuras en forma de tubo que contenían células en estado avanzado de formación de esperma.

La tecnología

El equipo ha desarrollado ya un método para crear células espermáticas para ratones inmaduros en el laboratorio y ahora se están preparando para la siguiente fase, que es aplicar el experimento a células provenientes de humanos.

Cultivan el espermatozoide de ratón usando un sistema de microfluidos que contiene un microchip hecho de PDMS (polidimetilsiloxano), especialmente adaptado para el estudio.

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Además, Huleihel señaló que este sistema también puede servir como una plataforma innovadora para examinar el efecto de las drogas y las toxinas en la fertilidad masculina, donde florecen las especulaciones, pero faltan los datos científicos.

Según Huleihel, cuando su equipo comenzó a estudiar este tema, hace unos 15 años, sabían que cuando el cáncer afecta la generación de espermatozoides en adultos los profesionales médicos pueden crioconservar espermatozoides de esos pacientes y usarlos en el futuro antes del tratamiento con quimioterapia. Pero los investigadores se preguntaron cómo ayudar a los niños prepúberes para preservar su fertilidad.

El modelo que permitió al equipo simular un entorno natural para cultivar células espermáticas en el testículo fueron ratones demasiado jóvenes como para producir esperma.

Al igual que los adultos, estos machos jóvenes tienen células madre que pueden proliferar, propagarse y diferenciarse más adelante para producir esperma. "Estas células básicas están presentes en los niños. Entonces, la pregunta era, ¿podemos usar estas células con algún tipo de tecnología para producir esperma en el futuro?".

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Los ratones recibieron células madre específicas que a su vez produjeron esperma fértil. En el caso de los niños, los científicos esperaban encontrar un método para producir esperma que evitara problemas, como el posible retorno de células cancerosas al cuerpo del paciente.

"El problema con los niños es que tememos que algunos de los tejidos que queremos usar en el futuro aún tengan células cancerosas residuales. Si así fuera, inyectaríamos esas células a los niños y podríamos restaurar el cáncer", afirma el investigador. "Hoy en día, no existen métodos para aislar las células madre de las células cancerosas. Por lo tanto, es una limitación ciertamente grande puesto que no podemos usar parte de la tecnología que ya ha tenido éxito en el modelo animal". Pero la investigación continúa.

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