Una misteriosa enfermedad cerebral desconcierta a los médicos canadienses

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Una misteriosa enfermedad cerebral desconcierta a los médicos canadienses
CC0 / Unsplash /
En la pintoresca provincia candiense de Nuevo Brunswick, 48 personas padecen una desconcertante combinación de debilitantes síntomas neurológicos que incluyen insomnio, deterioro de la función motora y alucinaciones. Desde hace seis años, cuando surgió el primer caso, los especialistas buscan sin éxito una solución al enigma médico.

Las diversas teorías de conspiración que han surgido culpan de la enfermedad, entre otras cosas, a las torres de telefonía celular, la fracturación hidráulica para la extracción de gas y petróleo del subsuelo y, más recientemente, a las vacunas contra el COVID-19.

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"La gente está alarmada. Se preguntan: '¿Es ambiental? ¿Es genético? ¿Es por el pescado o la carne de venado? ¿Es algo más?' Todos quieren respuestas", dijo al New York Times Yvon Godin, alcalde de Bertrand, una aldea en el noreste de Nuevo Brunswick.

Neil Cashman, neurólogo de la Universidad de Columbia Británica en Vancouver, uno de los especialistas involucrados en la investigación de la enfermedad, dice que se trata de un enigma médico del tipo que se ve solo un par de veces cada siglo.

"Desde el punto de vista de una novela de misterio, generalmente sucede algo horrible como un asesinato; en este caso, se trata de demencia rápidamente progresiva y de manifestaciones psiquiátricas, la perdida de todo lo que está controlado por el cerebro y la médula espinal a la vez. Es aterrador", compartió el médico.

Otros médicos, sin embargo, dudan de que se trate de una condición nueva. Es el caso de Michael D. Geschwind, profesor en la Universidad de California en San Francisco y uno de los principales expertos del mundo en brotes neurológicos raros.

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El experto no ha estudiado el caso de Nuevo Brunswick, pero advierte que lo que puede parecer una nueva enfermedad a veces resulta ser una enfermedad conocida que no ha sido diagnosticada. Según Geschwind, los afectados podrían sencillamente estar padeciendo una variedad de enfermedades neurodegenerativas dispares, las cuales se están vinculando entre sí aunque no estén relacionadas.

El surgimiento de la enfermedad misteriosa

La enfermedad se observó por primera vez en 2015 en Nuevo Brunswick cuando un paciente acudió al neurólogo Alier Marrero con una extraña combinación de síntomas: ansiedad, depresión, demencia de progresión rápida, dolores musculares y perturbaciones visuales aterradoras.

Tres años después, ya se sumaban ocho casos similares. Al año siguiente, el total era de 20 pacientes. A día de hoy, un total de 48 personas sufre con los síntomas de la enfermedad que sigue sin identificarse. Los individuos tienen entre 18 y 84 años y, en su mayoría, viven en dos áreas de la provincia canadiense: Moncton y la península de Acadia.

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Las análisis de sangre, punciones lumbares, exámenes de imagen por resonancia magnética y electroencefalogramas revelaron anomalías como atrofia cerebral y disfunción neurológica. Marrero, sin embargo, no encontró relación clara entre los resultados que le permitiera dar un diagnóstico preciso.

Inicialmente el neurólogo sospechó que se trataba de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ), una condición neurodegenerativa rápidamente progresiva que se cree que es causada por priones, unas proteínas que son consideradas agentes infecciosos y que dañan el cerebro. Los pacientes, sin embargo, dieron negativo para formas conocidas de ECJ.

"No se trataba de algo que hayamos visto antes", concluyó el neurólogo.

Sin diagnóstico, el médico le dio a la devastadora enfermedad el nombre de síndrome neurológico de etiología desconocida en Nuevo Brunswick. El especialista también hizo sonar la alarma, al notificar a colegas y a las autoridades sanitarias locales y nacionales.

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Las posibles causas de los síntomas

Solamente el pasado abril, seis años después de que surgieran los primeros casos, es que las autoridades sanitarias de Nuevo Brunswick y Ottawa, la capital de Canadá, reunieron un equipo para investigar el caso.
Las autopsias cerebrales realizadas a las seis víctimas fatales se están analizando en un laboratorio federal capitalino, mientras que un equipo de neurólogos y patólogos revisa la evidencia existente.

De momento, los resultados encontrados han sido negativos para formas conocidas de enfermedad priónica. Los investigadores médicos han reducido la lista de posibles causas a unas cuatro o cinco, detalló el medio.

Según Cashman, el neurólogo de la Universidad de Columbia Británica, una línea de investigación hipotetiza que la enfermedad podría ser causada por una toxina conocida como beta-metilamino-L-alanina (BMAA), la cual es producida por algas verde-azuladas y que se ha relacionado con enfermedades como el párkinson y el alzhéimer.



Otro posible culpable de la misteriosa enfermedad podría ser la exposición crónica al ácido domoico, una neurotoxina que se encuentra en los mariscos de la costa de Nuevo Brunswick. Cashman agregó que el equipo no descarta la posibilidad de que se trate de una nueva enfermedad priónica todavía desconocida o un síndrome causado por un agente infeccioso como una bacteria, un virus o un hongo.

AGENCIA SPUTNIK