Estudio asocia histerectomía a mayores riesgos cardiovasculares y metabólicos
Miami - Las mujeres que fueron sometidas a una histerectomía sin remoción de ovarios tienen un riesgo significativamente mayor de padecer varias enfermedades cardiovasculares y afecciones metabólicas, entre ellas obesidad, según un informe de la Clínica Mayo divulgado hoy.

"Este estudio sugiere que la histerectomía (retirada de la matriz) sola tiene riesgos, especialmente para las mujeres que la experimentaron antes de los 35 años", aseguró la ginecóloga Shannon Laughlin-Tommaso, una de sus autoras.



La ginecóloga agregó que el informe, que contiene la "mejor información" hasta la fecha, evidencia "un riesgo de enfermedad a largo plazo" para las mujeres a las que se les practicó histerectomía, incluso aunque conserven ambos ovarios.

En ese sentido, la especialista resaltó que las mujeres "son cada vez más conscientes de que la eliminación de los ovarios plantea riesgos para la salud".

En Estados Unidos cada año se realizan más de 400.000 histerectomías con o sin ovariectomía bilateral concurrente, la mayoría de las cuales son por enfermedad benigna, detalla el estudio de la Clínica Mayo, con sede en Rochester (Minesota).

Precisa que aquellas mujeres que se sometieron a una histerectomía sin eliminación de ovario tuvieron un 14 % más de riesgo de anormalidades lipídicas, un 13 % más de hipertensión arterial, un 18 % más probabilidad de obesidad y un 33 % más de peligro de enfermedad arterial coronaria.



Además, las mujeres menores de 35 años tienen un riesgo 4,6 veces mayor de insuficiencia cardíaca congestiva y una amenaza 2,5 veces mayor de enfermedad arterial coronaria.

Laughlin-Tommaso explicó que la histerectomía es la segunda cirugía ginecológica más común y en la mayor parte de los casos se realiza por motivos benignos, porque la mayoría de "los médicos creen que tiene un riesgo mínimo a largo plazo".

Sin embargo, enfatizó que los resultados del estudio alientan a médicos y pacientes a considerar procedimientos no quirúrgicos para los fibromas, la endometriosis y el prolapso, que es un descenso de uno o más órganos de la cavidad pélvica hacia el exterior.

Laughlin-Tommaso precisó a Efe que existen "muchas alternativas" a la histerectomía para tratar el sangrado uterino anormal, los fibromas y el dolor pélvico.



Matizó, por ejemplo, que hay opciones hormonales y no hormonales que pueden reducir el sangrado menstrual abundante y controlar la menstruación irregular.

Señaló que la ablación endometrial o extirpación del endometrio (revestimiento del útero) es una opción quirúrgica que reduce el sangrado menstrual abundante en mujeres que han completado la procreación.

Por otro lado, nombró la ablación con ultrasonido focalizado, la embolización de la arteria uterina y la ablación por radiofrecuencia laparoscópica como opciones para tratar los fibromas, además de controlar el sangrado menstrual abundante.

En cuanto al dolor pélvico, la experta dijo que puede ser "más complejo" ya que hay muchas causas, entre ellas mialgias del piso pélvico, dismenorrea y endometriosis.



En ese sentido resaltó que es importante "obtener tratamiento individualizado para la causa del dolor".

Los resultados de la investigación, que analizó la base de datos del Rochester Epidemiology Project, de pacientes del condado de Olmsted (Minesota), fueron publicados hoy en la revista de la Sociedad Norteamericana de Menopausia.

Los investigadores identificaron a 2.094 mujeres residentes de Olmsted que se sometieron a una histerectomía con conservación de ovarios por enfermedad benigna entre el 1 de enero de 1980 y el 31 de diciembre de 2002.

Las mujeres tenían 18 años o más en la fecha de su histerectomía. Cada mujer tenía la misma edad que una mujer que residía en el mismo condado en la misma fecha y que no se había sometido a una histerectomía ni a ninguna extirpación de los ovarios.



El estudio determinó las condiciones cardiovasculares y metabólicas anteriores a la cirugía y solo buscó un nuevo inicio de la enfermedad después de la histerectomía.

Tras el análisis, los autores determinaron que se requieren más estudios para aclarar los efectos directos de la histerectomía en la función ovárica y los resultados clínicos posteriores.

"Desde un punto de vista clínico, se deben considerar los tratamientos conservadores uterinos para el sangrado menstrual abundante y los leiomiomas (fibromas)", precisó.

Los autores enfatizaron que los médicos deben considerar el tratamiento hormonal para aquellas mujeres que necesitan someterse a una histerectomía.

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