La Unión Europea congela el pacto de inversiones con China

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La Unión Europea congela el pacto de inversiones con China
Imagen ilustrativa pixabay.com
Luego del Parlamento Europeo, ahora la Comisión Europea también rechaza la cooperación en el pacto de inversiones con China. Primero China debe retirar sanciones. Una nueva estrategia va en camino.
"El pacto está congelado, y así seguirá durante un tiempo”, dijo Bernd Lange, presidente de la Comisión de Comercio del Parlamento Europeo (PE) sobre el tratado de inversiones con China. Las grandes fracciones del PE, que deben aprobar el acuerdo con China, ya habían decidido la semana pasada no tratar "el amplio acuerdo sobre inversiones (CAI)” mientras China mantenga sanciones contra algunos eurodiputados.

El vicepresidente de la Comisión Europea (CE), Valdis Dombrovskis, dijo el martes (4.05.2021) en una entrevista que el pacto está "de algún modo suspendido”. Y que no se puede separar la política comercial de las sanciones chinas, impuestas contra los eurodiputados debido a sus críticas a la política de derechos humanos de China y a la represión de la minoría uigur. "De ese modo, el señor Dombrovskis en realidad no dijo nada nuevo, pero nunca lo había dicho tan claramente”, opina el eurodiputado verde Reinhard Bütikofer este miércoles.

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El mismo Bütikofer se ve afectado por las sanciones chinas de ingreso a ese país. Es presidente del Grupo de Trabajo sobre China del PE y no ahorra críticas hacia la dictadura unipartidista de la República Popular China.

Aumentan las críticas
Luego de que Estados Unidos y el G7 endurecieran el tono hacia Pekín, también la UE endurece su postura. Las críticas al borrador del pacto de inversiones comenzaron ya a principios de 2021. Según una gran cantidad de diputados, este no ofrece suficientes ventajas y seguridades legales a las empresas europeas, y China no quiere hacer concesiones fundamentales.

"El acuerdo se aprobó a la fuerza”, opina Bernd Lange. Poco antes del 31 de diciembre de 2020, la presidencia de entonces del Consejo Europeo, con ayuda de Francia, anunció un acuerdo político con China sobre el pacto, porque la canciller alemana, Angela Merkel, quería urgentemente un resultado exitoso. Eso es comprensible, ya que Alemania es, por mucho, el mayor socio comercial de China en la UE, según Bütikofer. Especialmente las compañías alemanas y francesas, y, sobre todo, la industria automovilística, saldrían beneficiadas con un pacto de inversiones. Las economías más pequeñas de la UE, por el contrario, no tienen gran interés en el acuerdo.

Merkel defiende el pacto de inversiones
La canciller alemana se refirió este miércoles a la importancia del acuerdo. Es "un emprendimiento muy significativo, porque así gozaremos de más reciprocidad en cuanto al acceso a los mercados”, señaló durante un evento de la fracción en el Parlamento de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y la Unión Social Cristiana (CSU). Angela Merkel añadió que, en cuanto a China, es necesario "hablar de toda la gama de preguntas”.

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Se planeó negociar con China el texto concreto del pacto hasta finales de 2021, hacerlo aprobar por los países miembros de la UE, para luego ratificarlo en el Parlamento Europeo. Pero ya no será posible mantener ese cronograma.

Socios, competidores y rivales
La UE ya había decidido en 2020 considerar a China de tres formas distintas: como socio en la política climática y en la comercial, como competidor en el mercado de tecnología informática, y como rival si se trata del sistema político y de los derechos humanos. El comisario de Mercado Interno, Thierry Breton, y la comisaria de Economía y Sociedad Digitales, Margrethe Vestager, intentan cimentar esa estrategia con una nueva política económica de la Unión Europea.

Según Vestager, la UE debe seguir abierta para los negocios, pero, al mismo tiempo, ganar independencia estratégica. "La apertura exige justicia”, dice, y no solo con respecto a China. "La UE es una superpotencia cuando se trata de comercio e inversiones”, señaló en Bruselas. Se debe defender esa postura y proteger el mercado interno de la UE de la competencia desleal, añadió. Por eso, por ejemplo, a las compañías estatales de China se les prohibirá en el futuro la compra de empresas en Europa si para eso usan ayudas estatales que están vedadas en la UE.

En los próximos meses, la Comisión Europea quiere poner en marcha también leyes que impidan que licitaciones públicas caigan en manos de compañías chinas, si los oferentes chinos gozan de ventajas injustas de Pekín. "En los últimos años, China se ha vuelto restrictiva hacia adentro y agresiva hacia afuera”, constata el eurodiputado verde Reinhard Bütikofer. Ante eso, se debe reaccionar en concordancia con el nuevo gobierno de Estados Unidos, subraya. La UE planea, además, una "Ley de cadenas de suministro” que excluye el trabajo forzado en productos importados, y no solo de china.

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Alemania y Francia, que se benefician desproporcionadamente del comercio con China, apostaron fuertemente por el pacto de inversiones. Además, 16 Estados de la UE cifran expectativas en una cooperación con China en la "Nueva ruta de la seda”. Eso influye, evidentemente, también en las decisiones de Bruselas. Hungría, parte importante de la Ruta de la seda, bloquea desde hace semanas en el Consejo de Ministros de la UE una evaluación conjunta de la política china en Hong Kong.

Ahora, la Comisión Europea intentará unificar los diferente intereses de los Estados miembros hacia China. Una tarea nada fácil, indica Reinhard Bütikofer, que critica desde hace años la política unidireccional con Pekín. "Lo que queda claro es que el pacto de inversiones con China, en su versión actual, jamás entrará en vigor”, dijo el eurodiputado verde y experto en China semanas atrás. Es escandaloso, subrayó, que en el pacto se acepten limitaciones a organizaciones no gubernamentales europeas y a fundaciones europeas en China que incluso van más allá de las actuales restricciones que les impone Pekín.

(cp/ers)

Bernd Riegert

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