1962: El año en que Felipe de Edimburgo intentó evitar un golpe militar en Argentina

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1962: El año en que Felipe de Edimburgo intentó evitar un golpe militar en Argentina
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El golpe militar que destituyó al presidente argentino Arturo Frondizi en 1962 se dio durante una visita del duque Felipe de Edimburgo a Buenos Aires. Si bien oficialmente era un viaje de negocios, documentos desclasificados indican que el primer ministro británico pensaba que su estadía en Argentina serviría para impedir el alzamiento.

Si bien los integrantes de la realeza británica suelen estar concentrados en tareas meramente protocolares, la historia reciente sabe de episodios en los que debieron salir del Reino Unido con algunos objetivos políticos concretos. Uno de esos casos involucra a Felipe, el duque de Edimburgo, y una visita que debió hacer a Argentina en 1962.

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En ese momento Argentina era gobernada por Arturo Frondizi (1958-1962), un dirigente de la Unión Cívica Radical (UCR) que llegó al Gobierno en elecciones organizadas por la dictadura militar que había derrocado a Juan Domingo Perón en 1955. Al contrario que los militares y facciones más conservadoras de la UCR, Frondizi no era antiperonista y era considerado de ideas liberales y desarrollistas.

Frondizi intentó marcar su propio perfil: se declaró amigo de las potencias de Occidente, especialmente de Estados Unidos, pero también respaldó la Revolución Cubana y hasta recibió a Fidel Castro y a Ernesto Che Guevara. De todos modos, las potencias lo veían como un posible amigo en el sur del mundo y fue por eso que la administración Frondizi despertó el interés del entonces primer ministro británico, el laborista Harold McMillan.

Documentos desclasificados de la Cancillería británica publicados en 1997 por The Sunday Times y reproducidos en Argentina por Clarín revelaron que Macmillan quiso aprovechar una gira que el duque de Edimburgo tenía planificada por Sudamérica en febrero de 1962 para hacer un guiño a Frondizi, a quien presumía en peligro de ser derrocado por las Fuerzas Armadas, lo que finalmente sucedió.

En efecto, para 1962 la tensión política había regresado a Argentina, dado que los militares no veían con buenos ojos a Frondizi. Para el premier británico, una visita del esposo de la reina Isabel II a Argentina sería interpretada como un respaldo a Frondizi y una señal de confianza en la estabilidad de su Gobierno, acallando así los intentos de desestabilización.

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La gira de Felipe no solo incluyó Argentina: el itinerario de 56 días comenzó el 7 de febrero de 1962 e incluyó visitas a Guyana (en ese momento todavía colonia británica), Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Paraguay, Uruguay, Brasil y, por último, Argentina, donde visitó Buenos Aires y Córdoba.

Según los documentos revelados en 1997 por The Sunday Times, tanto Felipe como la familia real tenían dudas sobre la conveniencia de la visita, sobre todo porque conocían los rumores sobre un inminente golpe de Estado. La cancillería del Gobierno de Macmillan, sin embargo, insistió en que el viaje se concretara, según quedó en evidencia en telegramas enviados por el embajador británico en Buenos Aires, George Middleton.

Para Middleton, los militares desistirían de intentar un golpe contra Frondizi con el duque en suelo argentino. Felipe pisó Buenos Aires por primera vez el 22 de marzo de 1962, apenas cuatro días después de que Argentina celebrara unas elecciones legislativas y de gobiernos provinciales en las que el peronismo ganó seis gobernaciones y gran cantidad de escaños.

El avance electoral del peronismo alarmó a los militares, que exigieron a Frondizi anular aquellos comicios para impedir que dirigentes comunistas accedan a cargos. El presidente se negó y aquellos días de marzo en que el duque de Edimburgo recibía la llave de la ciudad de Buenos Aires y visitaba fábricas, eran los últimos del Gobierno del radical.

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Un artículo de la televisora argentina TN reconstruye aquellos días de tensión. La posibilidad real de un levantamiento militar fue notificada a Frondizi el mismo día en que recibió a Felipe. Si bien había una agenda que cumplir —el viaje del príncipe era formalmente de "negocios"—el mandatario argentino no podía permitir poner en riesgo al invitado.

Fue así que el 27 de marzo, dos días antes de que se concretara el golpe, Frondizi envió al duque a la estancia La Concepción, a 150 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires. Allí Felipe pasó las últimas horas de su viaje y se reencontró con un ambiente más familiar: caballos y polo, dos de sus pasiones. Aquella corta estadía en la estancia también dio pie a rumores sobre un supuesto y fugaz romance con una argentina, Malena Nelson, propietaria de la estancia.

El golpe militar que derrocó a Frondizi se concretó el 29 de marzo. Felipe debió marcharse inmediatamente hacia Londres, cumpliendo su misión protocolar pero fallando en la ambiciosa idea de Macmillan de que lograra contener el avance militar. Varios documentos con detalles de aquella misión aún siguen clasificados, ya que para la reina la visita fue vista como un paso en falso de la corona.

De todos modos, Felipe de Edimburgo volvió a visitar Argentina en 1966 y en 1992.

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