Melania Trump se niega a sonreír y las redes explotan

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Melania Trump se niega a sonreír y las redes explotan
© REUTERS / Tom Brenner
La reacción de Melania Trump a una aparente orden de su marido de sonreír mientras le estaban sacando fotos a la pareja se ha hecho viral. La mueca de la primera dama recuerda el legendario meme de la ceremonia de inauguración de su marido en enero de 2017, cuando una de sus sonrisas colapsó en una expresión de tristeza.

El presidente de Estados Unidos y su esposa estaban de gira por el Santuario Nacional de San Juan Pablo II en Washington D.C., donde se detuvieron para que la prensa pudiese tomar varias fotos.



Cuando empezaron a hacerlas, Donald Trump puso una sonrisa forzada y le pidió a su esposa hacer lo mismo. En respuesta, Melania hizo un extraño movimiento con sus labios antes de retomar su expresión impasible. La grabación del incómodo intercambio causó una reacción inmediata en las redes sociales.



"Trump le pidió que sonriera delante de la prensa. La silenciosa rebelión de Melania". Tancredi Palmeri@tancredipalmeri

"La sensación de cuando te das cuenta de que te casaste con un psicópata". Cromwell @Cromwell606



"¿Recuerdas cuando Obama no tuvo que pedirle a Melania que sonriera?". Julia Davis @JuliaDavisNews

Por cómico que pudiera parecer el incidente, este ocurrió en un contexto sumamente serio. La visita de la pareja al santuario dedicado a la memoria del papa Juan Pablo II comenzó después de que el obispo católico afroamericano más importante de Estados Unidos la condenara.

El arzobispo de Washington, Wilton D. Gregory, emitió una declaración diciendo: "Encuentro desconcertante y censurable que cualquier instalación católica se permita ser tan atrozmente mal utilizada y manipulada de una manera que viola nuestros principios religiosos, que nos llaman a defender los derechos de todas las personas, incluso aquellos con los que podríamos estar en desacuerdo. El papa Juan Pablo II fue un ardiente defensor de los derechos y de la dignidad de los seres humanos. Su legado da un vívido testimonio de esa verdad. Ciertamente no aprobaría el uso de gas lacrimógeno y otros elementos disuasorios para silenciarlos, dispersarlos o intimidarlos para hacerse una foto frente a un lugar de culto y paz".
Alude al incidente en el que al menos un sacerdote y numerosos manifestantes pacíficos fueron dispersados con gas lacrimógeno para que Trump pudiera visitar una iglesia cercana dañada.

Según los testigos de estos eventos, las fuerzas de seguridad emplearon estos medios sin previo aviso, lo cual causó una gran indignación entre los voluntarios que estaban en las puertas de la iglesia repartiendo agua y comida a los manifestantes pacíficos.



Uno de los testigos fue la reverenda Gina Gerbasi, quien relató cómo se desarrollaron los eventos dentro de la iglesia. De hecho, la llevaron fuera del templo a la fuerza y "literalmente convirtieron el área en un campo de batalla" al lanzar gas lacrimógeno sin provocación alguna, agregó.

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