¿Tendrá el Hollywood alemán un alcalde de la ultraderechista AfD?

  • DEUTSCHE WELLE -
¿Tendrá el Hollywood alemán un alcalde de la ultraderechista AfD?
Hace siglos, Görlitz era un importante centro comercial del este de Alemania, pero el declive económico y social ha pavimentado el ascenso de la extrema derecha.
Görlitz, la ciudad más oriental de Alemania, está acaparando los titulares este fin de semana. El candidato ultraderechista a la alcaldía, Sebastian Wippel, se impuso a los otros dos en mayo. Si gana en la segunda vuelta de este domingo (16.06.2019), será la primera vez que la populista Alternativa para Alemania (AfD, por sus siglas en alemán) se pone al mando de una urbe en el país.

Esta posibilidad ha hecho reaccionar a numerosos activistas políticos y sociales, que dicen que la agenda xenófoba y antiinmigratoria de AfD no refleja el tejido social de la ciudad. "Görlitz es un punto de fusión”, dijo Michael Simon de Normier a DW. "Görlitz no es AfD”.



Este productor de cine alemán, conocido por su conexión con la adaptación cinematográfica de "El lector”, que ganó cinco premios Óscar en 2009 y fue grabada en Görlitz, es una de las figuras más destacadas de esta oposición al partido ultraderechista. En una carta abierta publicada en internet y firmada por una treintena de compañeros de la industria del cine, a los que llama "amigos globales de la ciudad de Görlitz”, suplicó a los votantes llevar la tolerancia y la paz a las urnas. "No cedáis al odio, la hostilidad, el conflicto y la marginalización”, reza el texto, que evita mencionar explícitamente tanto a AfD como a cualquier otro partido o candidato. "No os rindáis cuando las cosas no van bien”.

Una herencia en ruinas

Efectivamente, son muchas las cosas que van mal en esta pintoresca ciudad, que no atraviesa su mejor momento. En la época medieval, la localidad era un importante centro comercial para Europa, y más tarde recogió los frutos de la industrialización. Situada junto al río Neisse, que traza la frontera con Polonia, esta ciudad milenaria salió prácticamente ilesa de la Segunda Guerra Mundial, pero pasó a formar parte de la Alemania oriental tras el conflicto. La influencia soviética dejó su huella en la economía, así como en el histórico esplendor de la ciudad.

En la Alemania reunificada, los estados federados orientales siguen muy por detrás de la otra mitad, afectados por la fuga de cerebros, la escasez de puestos de trabajo y el estancamiento económico. A día de hoy, los 300.000 turistas exceden por mucho a los 56.000 habitantes de Görlitz, la mitad de su población antes de la guerra. El desempleo local es más del doble de la media nacional del 3,4 por ciento.



Pese a que Görlitz es una ubicación popular entre las grandes producciones cinematográficas (más de un centenar se han grabado aquí), la ciudad carece de la financiación necesaria para restaurar cientos de edificios ruinosos, entre ellos unos 200 que están en condiciones tan graves que el Gobierno estatal tiene que prestarles una atención especial por miedo a que colapsen.

Esta es, pues, tierra fértil para la política populista. La base electoral más fuerte de AfD está en los estados del Este del país, como Sajonia, en el que se encuentra Görlitz. El partido logró un 27 por ciento de los voto allí en las elecciones generales de 2017, lo cual le permitió convertirse en la tercera fuerza a nivel nacional y entrar por primera vez en el Bundestag, el Parlamento alemán. Las encuestas apuntan a que las elecciones estatales que se celebran en septiembre en varios estados orientales llevarán a AfD a la primera posición.

¿Quién le tiene miedo a AfD?

Es este auge ultraderechista como telón de fondo lo que añade una dosis adicional de drama a la contienda electoral por la alcaldía de Görlitz, que de otro modo probablemente no recibiría tanta atención. El candidato en cuestión, no obstante, dice no entender a qué viene tanto alboroto.



"No tienen que asustarse de AfD. Miren a la gente de esta caseta. Se puede hablar con todos y cada uno de ellos”, dijo Wippel a DW, en referencia a los voluntarios del partido y simpatizantes en un evento de campaña en la ciudad. "No somos patrullas ciudadanas. Somos ciudadanos conservadores normales”.

En una entrada de blog en la página de su candidatura, Wippel escribió que "da la bienvenida” a las críticas como parte de una "democracia viva”, si bien rechazó la carta abierta como un intento de intrusión de extraños de Hollywood: "No me importa porque nosotros, los ciudadanos de Görlitz, estamos mejor capacitados para juzgar nuestra situación y no necesitamos consejos de fuera”.

Saber cuándo "una decisión es correcta”

Los detractores de Wippel temen que sean precisamente esos que son percibidos como extranjeros los que estén en mayor riesgo si gana los comicios. Pese a que la campaña se ha centrado principalmente en cuestiones locales, sus consignas políticas se extienden a todo el país: "Una decisión es correcta si es buena para la nación alemana”. En su perfil de candidato afirma que la "obsesión con las minorías” es una causa del fracaso social.



Pero no está claro que Wippel pueda finalmente ganar el domingo. Logró un 36,4 por ciento de los apoyos en la primera vuelta, solo seis puntos más que su contrincante de centroderecha, Octavian Ursu, de la CDU, el partido de la canciller Angela Merkel. La candidata de Los verdes, Franziska Schubert, consiguió una robusta tercera posición con casi el 28 por ciento de los votos, un resultado que le sorprendió incluso a ella misma, según dijo a la prensa local.

Desde entonces, Schubert se ha bajado del tren electoral y ha declarado su apoyo a Ursu. Si sus simpatizantes le hacen caso, ello impediría a Wippel lograr la mayoría que necesita para convertirse en el primer alcalde de ultraderecha de Alemania.

La periodista de DW Linda Vierecke contribuyó a este reportaje desde Görlitz.