Río de Janeiro - Brasil, uno de los mayores productores mundiales de alimentos, recogerá en 2018 una cosecha de 227,2 millones de toneladas de granos, un volumen un 5,6 % inferior al récord producido en 2017 (240,6 millones de toneladas), según una proyección divulgada hoy por el Gobierno.

La producción de cereales, leguminosas y oleaginosas en 2017, hasta ahora la mayor del país, superó en un 29,5 % la de 2016 (185,8 millones de toneladas) y batió el récord de 2015 (209,7 millones de toneladas).



La caída de la cosecha este año será provocada principalmente por la reducción del 13,5 % en la producción de maíz, hasta 86,1 millones de toneladas, según los cálculos que hicieron los técnicos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE) con base en las visitas que realizaron al campo en febrero pasado.

Además de una menor producción de maíz, el Instituto también calcula que la cosecha de soja se reducirá en un 1,6 %, hasta 113,2 millones de toneladas, y la de arroz en un 5,7 %, hasta 11,7 millones de toneladas.

Estos tres productos representan el 92,9 % de la cosecha brasileña de granos.

Entre los pocos productos para los que se espera un aumento de la cosecha este año destacan el algodón, con un aumento del 12,1 %, el café (17,1 %), la mandioca (1,2 %), el tomate (1,9 %) y el trigo (44,3 %).



La fuerte expansión de la producción agrícola ayudó a Brasil a registrar un crecimiento económico del 1,0 % en 2017, tras la recesión más profunda del país en las últimas décadas y de dos años seguidos de retracción (-3,5 % en 2015 y -3,5 % en 2016).

Según el Gobierno, la recuperación económica fue impulsada principalmente por el sector agropecuario, cuya producción se expandió el año pasado en un 13,0 % gracias a la cosecha récord de granos, ya que el sector servicios sólo creció un 0,30 % y la industria se mantuvo estable.

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