Picasso como referente del exilio español

  • EFE -
Picasso como referente del exilio español
Toulouse (Francia) - El "Guernica" posicionó públicamente a Pablo Picasso en favor de la causa republicana en España, pero su arte y su persona tuvieron una influencia en los exiliados mucho mayor y concreta, que una exposición en Toulouse (sur de Francia) explora por primera vez a partir de este jueves.

"Picasso y el exilio. Una historia del arte español de la resistencia", refleja tanto el impacto que la Guerra Civil y la dictadura tuvieron en el pintor como su rol de mentor entre artistas refugiados españoles, a algunos de los cuales ayudó a salir de campos de concentración franceses.



Picasso (Málaga 1881- Mougins 1973) llegó a Francia a finales de 1900 y se instaló definitivamente en el país cuatro años más tarde. La última vez que pisó España fue en 1934, firme en su negativa de no regresar hasta que no volviera la democracia.

El joven pintor que se empapó en París de la vanguardia cultural era ya un artista consagrado al estallar la Guerra Civil española en 1936 y cuando, al finalizar en 1939, cerca de 500.000 republicanos cruzaron los Pirineos huyendo de la represión, una fecha de la que ahora se cumplen 80 años.

La celebración de esta exposición en el museo de arte moderno y contemporáneo Les Abattoirs de Toulouse no es casual: esa ciudad casi fronteriza fue "capital" del exilio español y sede de instituciones políticas, culturales y sociales vinculadas contra el franquismo.

Toulouse fue también el lugar donde se fundó en 1944 el Hospital Varsovia para atender a refugiados republicanos que participaron en los combates de la resistencia, y la ciudad a la que Picasso donó en 1965 "La dépouille du Minotaure en costume d'arlequin", telón monumental y estrella de esta muestra.



"No he pintado la guerra porque no soy de esos pintores que van por ahí, como un fotógrafo, en busca de un tema. Ahora bien, no cabe duda de que la guerra existe en los cuadros que hacía entonces", recordaba el artista.

El conservador de Les Abattoirs, Valentin Rodriguez, destaca a Efe que su obra era "una obra de búsqueda de paz y de esperanza, pero también una manera de denunciar, de resistir y luchar".

En Toulouse están ese famoso telón que le encargó el Frente Popular francés en 1936 para la obra de teatro "14 juillet", de Romain Rolland, una "Paloma de la paz" (1947), litografías como "Vive la paix! (Sardane)" (1954) y cuadros que ahondaron en el folclore español, como "Le matador" (1970).

En total, una treintena, que comparten espacio con cartas que personas como el también artista Joan Miró le enviaban para que ayudara a sacar a conocidos de campos de refugiados, mediara como garante para la prolongación de permisos de estancia en París o cediera obras en exposiciones antifranquistas.



Picasso era consciente de su privilegiada situación y fuerza mediática, y él mismo se calificó de exiliado cuando en 1944, tras la liberación de París, se adhirió al Partido Comunista francés.

El malagueño, que llegó a ser presidente del Comité de ayuda a los republicanos españoles, contribuyó a recaudar fondos para el Hospital Varsovia y, entre otros ejemplos de su implicación política, financió asociaciones republicanas.

La exposición refleja ese compromiso y hace convivir sus obras con las de algunos de esos artistas exiliados a los que ayudó o en los que influyó, como Pedro Flores o Antonio Rodríguez Luna, que como él participaron en el pabellón de la República española en la Exposición Universal de París en 1937, donde expuso el "Guernica".

Sus sobrinos Josefín y Javier Vilató, a quienes ayudó a salir del campo de Rivesaltes, también están presentes, junto a otra sección, "¡Dulces sueños!", centrada en la escena contemporánea con artistas caracterizados por su compromiso político, como Eugenio Merino, que "metió" al dictador en una nevera en la provocadora "Always Franco" (2012).



"Este aspecto del exilio nunca se había trabajado. Para nosotros es muy importante porque 'Picasso y el exilio' es toda la historia de esta región", resume el conservador sobre la muestra, en la que ha colaborado Acción Cultural Española (AC/E).

La exposición estará abierta al público hasta el 25 de agosto. EFE

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