Museo Victoria & Albert descubre las maravillas de los transatlánticos
Londres - Cuando Leonardo Di Caprio cruza su mirada con la de Kate Winslet en la escalera principal del Titanic, el espectador, al centrarse en la pareja, se pierde detalles como la decoración de la escena, maravillas que ahora son rescatadas por la exposición "'Ocean Liners: Speed and Style" del londinense Museo Victoria & Albert.

Esta muestra, que su comisaria, Ghislaine Wood, define como la "primera en explorar la historia de los grandes buques y los elementos que contenían", reúne 250 objetos perteneciente a algunos de los transatlánticos más importantes de los siglos XIX y XX.



"Después de tres años de trabajo, 'Ocean Liners' capta cómo los grandes barcos han influido en el mundo moderno", explicó Wood en un encuentro con los medios.

La exhibición, que abre sus puertas desde este sábado y hasta el 17 de junio, se divide en siete salas que, a su vez, se estructuran en cinco secciones.

"La primera está dedicada a la promoción de la experiencia de estos barcos, centrándose en las compañías que los desarrollaban y las formas de publicitarlos, porque era un pasatiempo muy popular en el siglo XX", añadió Wood.

La segunda sección abarca la competencia internacional entre las diferentes compañías navieras y entre los países por vencer en la "carrera por el mar", mientras que el tercer grupo de objetos relata la ingeniería y los procesos de construcción y tecnológicos en los transatlánticos.



"No deja de ser una exhibición en el Victoria & Albert, por lo que también queremos enfatizar el diseño de estas embarcaciones, su arquitectura, el desarrollo tecnológico y los materiales de los que están compuestos", completó la comisaria.

La cuarta parte se centra en la vida a bordo de los ocupantes, con representaciones de las piscinas en la cubierta, gente tomando el sol, qué hacían los adolescentes durante el trayecto o cómo vestían los invitados durante las fiestas.

La exposición cierra con una fase sobre el significado cultural y el legado de los transatlánticos a lo largo de la historia, en la que se pueden ver fragmentos de películas como "Titanic" (1997) y con la posibilidad de admirar una pieza única del famoso buque hundido.

A su vez, "Ocean Liners" hace un repaso de estos monstruos de la arquitectura con réplicas de buques míticos como el Queen Mary, de mayor tamaño que la Torre Eiffel, el Big Ben y las pirámides de Keops; el Queen Elizabeth; el Olimpic, de 270 metros de longitud, o el Lusitania, hundido en mayo de 1915 causando la muerte de casi 1.200 personas.



De este hundimiento, precisamente se rescata una tiara de platino perteneciente a una de las supervivientes de la catástrofe, que se proclama como una de las piezas clave de toda la muestra.

Estos transatlánticos también se relacionan con la historia mundial y el buque alemán Robert Ley de 1938 aparece como uno de los ejemplos de la propaganda del régimen nazi, con Adolf Hitler a bordo.

"Los barcos fueron utilizados para promover el nacionalsocialismo y su ideología nazi basada en el lema 'fuerza a través de la alegría'", proclama uno de los textos que se pueden leer en la exposición.

Una puerta de la sala principal de un buque francés que viajó desde Le Havre (Francia) a Nueva York, cuadros y pósteres de la época, tazas de café, espejos, calendarios, réplicas de motores y turbinas completan la muestra que acerca a todo aquel que la visite a conocer por qué Di Caprio se sintió como "el rey del mundo' a bordo del Titanic.




Síguenos en Facebook

Últimas noticias