50 cosas que los turistas no deben dejar de hacer cuando visiten La Paz
La Paz - La Agencia Municipal para el Desarrollo Turístico La Paz Maravillosa socializa e impulsa un listado de 50 cosas que ningún visitante de La Paz puede dejar de hacer cuando esté en el municipio paceño. El documento incluye gastronomía, naturaleza, cultura, gente, elementos únicos, patrimonio y topografía.

“Si llegaste a esta ciudad, existen 50 cosas que no puedes dejar de hacer. Para ello, te ofrecemos la siguiente guía que te ayudará a descubrir los encantos de nuestra La Paz Maravillosa”, se lee en el documento.



Gastronomía

Salteña. Empanada jugosa, cocida al horno y rellena con huevo duro, pedazos pequeños de papa, aceitunas, especias y diferentes tipos de carnes; existen también las vegetarianas. Es uno de los alimentos más consumidos en La Paz a media mañana.

Sándwich de chola. Emparedado que en sus inicios era preparado y vendido por señoras de pollera. Su preparación incluye el tradicional pan marraqueta, carne de cerdo, escabeche, llajua o ají y el cuerito o chicharrón de cerdo, ingredientes que deleitan el paladar de todos los que visitan la ciudad de La Paz

Plato paceño. Es el plato que representa a la ciudad. Nació en 1781, en el denominado “Cerco a La Paz”, en el que miles de indígenas se rebelaron contra el yugo español, por lo que, durante 180 días, los habitantes tuvieron que consumir sólo habas, choclo, papa y queso de oveja, elementos que componen este tradicional plato. La carne asada de res es un ingrediente que se adicionó años más tarde.



Anticucho. Hablar del anticucho es hablar de la noche paceña. Delgados fletes de corazón de res, acompañados de papa y ají de maní, son preparados al calor de las brasas, con la ayuda de aceite y vinagre, ingredientes que le dan un sabor característico.

Chairo. Plato de sopa que forma parte de la tradición paceña. Está elaborado con chuño machacado (papa deshidratada), papa picada, maíz blanco, trigo, carne de res y de cordero y chalona. Es acompañado por trozos de carne de cerdo frito.

Fricasé. Preparado con carne de cerdo, maíz blanco, chuño, ají amarillo y varios condimentos, es un plato que data de la época colonial. El sabor peculiar e intenso de la carne salteada, lo convierte en un claro ejemplo de paceñización de una receta parisina.

Helado de canela. Caracterizado por la frescura, aroma y sabor de sus ingredientes: canela, hielo, azúcar y algunos secretos de los heladeros. Esta exquisitez va acompañada de empanadas rellenas de queso.



Ruta Bolivia Gastronómica (BOGA). Ruta gastronómica, cuyo fin es apoyar a productores nacionales, artesanales y orgánicos. Está compuesta por Ali Pacha, Café Vida, Antigua Miami, Humo, Magick, Ludo, Hygge, Wayruru, Typica, Propiedad Pública, Épico y 3600 Pastelería de Altura.

Api. Bebida típica del altiplano andino, elaborada a partir de granos de maíz morado molido mezclado con azúcar, clavo de olor y canela. Generalmente, se sirve en la mañana o por la noche y va acompañado de buñuelos, pasteles de queso o llauchas.

Llauch’a. Empanada elaborada con ají colorado, harina, sal, azúcar, rellena con queso y, en ciertas ocasiones, con ulupica y locoto. Junto a la marraqueta, forma parte del patrimonio paceño. Su sabor y forma hacen único a este producto.

Mate de coca. Es una infusión de hojas de coca, muy popular y típica de las regiones andinas de Bolivia. Se la bebe como estimulante, energizante y como alivio casero al mal de altura; estimula la digestión y alivia la tensión en las cuerdas vocales, como algunas de sus bondades.



La ruta de la Niebla. Niebla Boliviana Cerveza Artesanal presenta un tour de dos horas de duración (viernes y sábado), donde el visitante podrá apreciar el proceso de elaboración y posterior maridaje de las variedades Stout, Pale Ale, Red Ale, Pilsener, además del vino de cebada Barley Wine. Contacto: (+591) 74843635.

Museo de Bebidas Bolivianas. Con una oferta de 35 preparaciones tradicionales de bebidas alcohólicas bolivianas, el recorrido cuenta la historia de las infusiones, las costumbres y las frases célebres o modismo bolivianos que se dicen al momento de beberlas. Ubicación: Calle José María Linares o Mercado de las Brujas

Jawita. La gastronomía de la región tropical de Los Yungas se hace presente en La Paz Maravillosa con el sabor inconfundible de la jawita: una pequeña empanada rellena con abundante queso y que, según muchos entendidos, es pariente de la llauch’a

Gustu. Calificado como uno de los 14 mejores restaurantes de Latinoamérica, Gustu, cuyo nombre significa sabor, en idioma aymara, es un restaurante de comida gourmet que no sólo pone en la mesa nacional y mundial un sofisticado menú, sino también auténtico, con conocimientos ancestrales de la cocina boliviana y los frutos que brinda la Madre Tierra. Ubicación: Calle 10 de Calacoto.



Gin La República. La República es la primera ginebra premium elaborada con ingredientes andinos como la chirimoya, el tumbo, el huacatay, quirquiña y molle, entre otros tantos, que le otorgan un aroma y sabor inigualable. Esta bebida, también puede ser disfrutada en un tour o ruta exclusiva que tiene lugar en la fábrica (calle D Nro. 7, entre calles 30 y 28 de Achumani). Contactos: (+591) 74843635

Ali Pacha. En pleno centro histórico de La Paz, Ali Pacha o Universo de las Plantas, en idioma aymara, es un espacio en el que –de forma creativa y artística– se propone una experiencia de cocina de autor, basada en productos vegetales propios de Bolivia, los cuales plasman la esencia de la Madre Tierra y generan una conexión única con el comensal. Ubicación: Calle Colón, esquina Potosí.

Naturaleza

Huayna Potosí. A 25 kilómetros de distancia de La Paz, es uno de los nevados preferidos por los andinistas, debido a sus características de ascensión y sus macizos blancos. La ruta más conocida para su ascenso inicia en la laguna Zongo, aunque también existen otras rutas alternativas con distintos tipos de dificultad.



Laguna de Pampalarama. Ubicada a 4.486 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.), en las faldas del nevado Wilamankilasani, cuenta con un albergue ecoturístico en el que se puede disfrutar de paseos en bote, practicar pesca o recorrer balcones y puertos construidos sobre bofedales.

Zongo. El valle de Zongo se encuentra al noroeste de la ciudad. Posee climas variados y pisos ecológicos con alturas que van desde los 150 hasta los 6.088 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.). Observación de la naturaleza, paisajismo, bicicleta de montaña, pesca deportiva, rafting y trekking, son algunas de las actividades que se pueden realizar en el lugar.

Valle de la Luna. Ubicado en Mallasa, ofrece al visitante un espectáculo incomparable, debido a formaciones rocosas de arcilla grisácea que simulan un paisaje lunar. Sus senderos se caracterizan por albergar a diferentes variedades de fauna y flora, propias de los pisos ecológicos de montaña.

Muela del Diablo. Mirador natural ubicado en el macrodistrito de Mallasa. Posee una elevación rocosa monolítica natural de 150 metros de altura y con forma de una muela, la cual se destaca en el entorno paisajístico de la zona Sur de la ciudad.



Cultura

Fiesta de la Alasita. Conocida también como Fiesta de las Miniaturas, es una tradición aymara celebrada cada 24 de enero. Consiste en comprar miniaturas de todo lo que se desea conseguir en el año (alimentos, casas, autos, títulos, etc.), para luego hacerlas bendecir con un yatiri o hechicero/curandero, y ofrendarlo ante la figura del Ekeko o Dios de la Abundancia.

Entrada del Señor Jesús del Gran Poder. También denominada Fiesta Mayor de los Andes, es una celebración religiosa nacida el año 1923, en el barrio de Ch’ijini. En ella, más de 35 mil bailarines y músicos, danzan al compás de diversos ritmos folklóricos, entre los que destacan: morenda, diablada, caporales y kullawada, entre otros.

Carnaval Paceño. El Carnaval en La Paz expresa ciertas prácticas culturales mestizas que fusionan las cosmovisiones aymara y europea, a través de farándulas, corsos y entradas folklóricas. Sus personajes centrales son: el pepino (especie de bufón que anima la farándula) y el ch’uta, personaje mestizo que, junto a dos o más cholas, baila ritmos propios del Carnaval.



Fiesta de Todos Santos. Celebración que se extiende por todo el territorio boliviano cada 2 de noviembre. Su esencia está marcada por la llegada de los ajayus o almas de los difuntos, para quienes los deudos instalan una mesa o altar que contiene una variedad de masitas o panadería tradicional, como las t’antawawas, bizcochuelos y panes, así como alimentos y bebidas preferidos –en vida– por los difuntos

Año Nuevo Andino Amazónico. Festividad que tiene lugar cada 21 de junio, coincidiendo con el comienzo del ciclo agrícola. Se festeja con rituales, mesas o altares, entradas de danzas autóctonas, cánticos y bailes, que son el preámbulo en el que los creyentes elevan las manos para recibir los primeros rayos del sol y su energía para emprender un nuevo ciclo.

Lectura en Hoja de Coca. Es un método adivinatorio milenario y de práctica extendida en toda Bolivia. Se la realiza en fechas importantes dentro de la cosmovisión andina, tales como el inicio de las cosechas, en agosto; el solsticio y fiesta del Inti Raymi o Rey Sol, entre el 21 y 24 de junio; además de otras celebraciones durante el transcurso del año.

Ritual a la Pachamama. El culto a la Pachamama o Madre Tierra es una costumbre ancestral de los pueblos indígenas, representada en una ofrenda sagrada, denominada k’oa o mesa. Generalmente, se la realiza el primer viernes de cada mes, el martes de Carnaval y todo el mes de agosto, con el fin de pedir protección y bendición para la familia, el amor, el trabajo y los negocios.



Fiesta de las Ñatitas. Es una práctica conocida como el culto y veneración a las calaveras milagrosas, y está directamente relacionada con la fiesta de Todos Santos. Cada 8 de noviembre, las ñatitas son puestas en urnas y adornadas con lluch’us o gorros, sombreros, cigarros y coca, para luego ser llevadas al Cementerio General, donde un sacerdote las bendice y propicia una misa en honor a ellas

Gente

Chola paceña. La identidad del pueblo paceño se traduce en la herencia del mestizaje, representada en la chola paceña –mujer de largas trenzas, blusa elegante, pollera y mantas coloridas, joyas y un simpático sombrero borsalino–, símbolo de fuerza y en quien radica la economía de su familia. Por todo ello, la chola es el patrimonio cultural e intangible de la ciudad.

Cebras. El paso peatonal, conocido como paso de cebra, dio origen a la imagen de los Educadores Urbanos Cebras, personajes encargados de llevar tareas de educación vial y cultura ciudadana a la población, a través de un lenguaje corporal amable.



Rapel urbano. Desde el piso 17 del Hotel Presidente (calle Genaro Sanjinés, esquina Potosí), Urban Rush es el único rapel urbano a 50 metros que existe en una ciudad tan alta como La Paz. La actividad de caída libre es monitoreada por un grupo de guías que resguardan la seguridad de los aventureros.

Clásico paceño. En Bolivia, el fútbol es la pasión de multitudes. El clásico paceño es disputado entre los dos equipos con más títulos en la historia del fútbol profesional boliviano: The Strongest (con 17 copas, desde 1950) y Bolívar (con 26 copas, desde 1977). ¡Vivir un clásico paceño es, sin duda, una experiencia inolvidable!

Elementos únicos

Marraqueta. Pan crocante –de forma estética única– preparado con una receta simple de harina, agua, azúcar y sal. Representa un símbolo de la identidad paceña, siendo un alimento de primera necesidad, infaltable en el desayuno y almuerzo de los paceños. El año 2006 fue declarada patrimonio cultural e histórico de La Paz



Teleférico. Sistema de transporte aéreo por cable que une las ciudades de La Paz y El Alto. Surge como alternativa de transporte público, ante la creciente demanda de usuarios entre dichas urbes. Actualmente, se encuentran en funcionamiento las líneas Roja, Amarilla, Verde y Azul; y están en construcción siete nuevas líneas.

La Paz de noche. Sin duda, la ciudad vista de noche es un espectáculo distinto y esta emoción se refleja en la vida nocturna de quienes la recorren. Distintos pubs, como el Etno Café, Diesel, La Costilla de Adán, Malegría, Irish Pub, Capotraste y La Chopería, entre muchos otros, esperan a sus visitantes en las tradicionales zonas de Sopocachi, Centro y Sur.

PumaKatari turístico. Si transportarse en un bus PumaKatari representa una alternativa distinta para quien habita o visita La Paz, el aditamento turístico hace que esta práctica se convierta en una experiencia en la que se llegue a conocer la ciudad desde otros ojos, conocer sus secretos, la historia de sus barrios y de su gente. ¡Sin duda, una actividad infaltable en la ciudad!

Illimani. Ubicado en el municipio de Palca, a 6.462 metros de altitud, es uno de los nevados más imponentes que forma parte de la Cordillera Real.



Considerado como el “Centinela de La Paz”, la majestuosidad de este volcán apagado cuida el paso de quien habita y visita la urbe paceña.

Patrimonio

Plaza Murillo. Con una arquitectura barroca construida en época del coloniaje, fue el escenario principal del nacimiento de la República de Bolivia, en 1825. Es conocida como el “kilómetro cero” de la ciudad, en sus alrededores se encuentra el Palacio de Gobierno, la Catedral Metropolitana, el Palacio Legislativo y la Gobernación del Departamento de La Paz, entre otras edificaciones.

Catedral Metropolitana Nuestra Señora de La Paz. Templo construido en 1835 e inaugurado en 1925, para el primer centenario de la República de Bolivia. En el costado izquierdo existe una capilla donde se guardan los restos del expresidente de Bolivia, Andrés de Santa Cruz y Calahumana. Ubicación: Plaza Murillo (calle Comercio, esquina Ayacucho).



Calle Jaén. Es una de las calles más representativas de la ciudad de La Paz, por su estilo colonial y grado de conservación. En ella, inicia el circuito de museos municipales (Costumbrista, Litoral, Metales Preciosos, Casa de Murillo) y el museo de Instrumentos Musicales de Bolivia, culminando en la esquina de la Cruz Verde. Ubicación: Centro Histórico de La Paz.

Basílica Menor de San Francisco. Es una de las manifestaciones del estilo barroco mestizo más importante de Sudamérica. Con una fachada construida en piedra labrada, este templo consta de una planta de cruz latina y una cubierta abovedada, además de un amplio atrio que se integra a los espacios públicos adyacentes de la plaza Mayor de San Francisco.

Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez. Construido entre 1834 y 1845, es uno de los teatros más antiguos de Sudamérica. Su estilo arquitectónico corresponde al periodo republicano, siendo el primer diseño semejante al de un teatro veneciano de la época. Este escenario, ubicado en la calle Jenaro Sanjinés, esquina Indaburo, cobija los más grandes espectáculos de la ciudad, en todas sus expresiones artísticas.

Plaza Tejada Sorzano. Fue construido entre 1940 y 1943, con el fin de ser una muestra estatuaria de la cultura tiwanakota. En su interior, se hallan monolitos incrustados y una réplica del monolito Bennett o Estela Pachamama. Imita la forma del Templete Semisubterráneo, ubicado en la población de Tiahuanacu, a 70 kilómetros de la ciudad de La Paz.



Puentes Trillizos. Son considerados la mayor obra de ingeniería civil realizada en la ciudad de La Paz. Sus más de 700 metros de recorrido, vinculan las zonas de Alto Obrajes, Miraflores, San Jorge y Sopocachi. Los nombres elegidos para reconocer a los puentes son: Independencia, Unión y Libertad, los cuales pueden ser divisados desde varios puntos de la ciudad.

Cementerio General. Construido el año 1831, en la zona de El Tejar, es el primer panteón legal de la ciudad de La Paz, considerado como uno de los 13 más increíbles del mundo. En sus 92.000 metros cuadrados, se hallan pabellones con nichos y mausoleos que guardan los restos de importantes personajes de la historia boliviana, como expresidentes, artistas, literatos, políticos y otros.

Museo Casa de Murillo. Ubicado en la calle Jaén, este museo guarda la memoria del cabecilla de la revolución paceña de julio de 1809, Pedro Domingo Murillo. En su interior –compuesto por dos plantas–, se encuentran salas de exhibición de muebles, salas de artesanías, un dormitorio, una pinacoteca colonial y un oratorio.

Topografía



Mirador Montículo. Ubicado en la zona de Sopocachi, es uno de los sitios más visitados por parejas de enamorados. En su ingreso, se aprecia una colosal portada de piedra, que posee una ornamentación de cuernos de la abundancia y detalles heráldicos. Cuenta con una vista panorámica de la zona Sur, Llojeta, Miraflores y del nevado del Illimani, centinela de la ciudad.

Mirador de Killi Killi. Ubicado en el barrio de Villa Pabón, su nombre proviene de una pequeña ave rapaz que abundaba en la zona, desde la cual se puede apreciar la ciudad con un alcance de casi 360°. Este lugar sirvió como cuartel general durante el “Cerco a la ciudad”, el año 1781, donde miles de indígenas se rebelaron ante el yugo español.

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