La pacificación: el último gran legado de Eugenio Scarpellini para Bolivia

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La pacificación: el último gran legado de Eugenio Scarpellini para Bolivia
Foto: Iglesia Viva.
El “Monseñor de la Pacificación”, el “Pastor de la Democracia”. Esos son algunos de los títulos con que se recuerda a Eugenio Scarpellini.

El aporte del Monseñor por su labor de más de 30 años en Bolivia fue destacado ampliamente por organizaciones y personalidades, sin embargo, varios coincidieron en señalar que el gran legado del Obispo de El Alto para el país es la pacificación de noviembre de 2019 cuando, en medio de un conflicto violento, lideró el diálogo que reencaminó a Bolivia en la senda de la paz y democracia.



Grandes organizaciones internacionales, la ONU y la Unión Europea, lamentaron la muerte del sacerdote, que se registró este miércoles por el COVID-19, y fueron las primeras en resaltar su rol en la pacificación de Bolivia.

Y es que Scarpellini, según se supo, fue clave en el diálogo que se desarrolló de manera reservada, mientras el país estaba sumido en la crisis y la convulsión de noviembre. Su esfuerzo, junto al de otros mediadores, sentó las bases para recomponer la institucionalidad y que Bolivia vuelque la página de noviembre y se encamine a un nuevo proceso electoral.

“Lideró los esfuerzos de diálogo para la pacificación”. Así la ONU-Bolivia, mediante un comunicado, resaltó la labor de Scarpellini a tiempo de trasmitir el pesar por su partida de parte del enviado personal del Secretario General, el francés Jean Arnault, quien estuvo en el país para las negociaciones de noviembre.

“Que su legado sea fuente de inspiración para la paz y reconciliación en Bolivia”, instó la representación de la ONU.



La representación en Bolivia de UE también elogió el trabajo del Obispo de El Alto. Señaló que “su presencia fue clave en el proceso de pacificación de finales del año pasado” y pidió que “su legado ayude a seguir construyendo un futuro de paz”.

La muerte del Monseñor también fue la oportunidad para que diferentes testigos de las jornadas de diálogo describieran cómo Scarpellini lideró y orientó las conversaciones, con paciencia incluso aguantando amenazas y palabras duras.

El funcionario de la Unión Europea, Walter Mur, quien recordó a Scarpellini como el “Monseñor de la Pacificación”, reseñó lo siguiente en sus redes sociales:

«Vivió intensamente el tiempo de la transición, negoció por horas interminables junto al pequeño grupo de mediadores en las oscuras noches de noviembre de 2019. Aguantó mesas vacías, amenazas, ataques de histeria y palabras demasiado duras. Dejó fluir el acto catártico de quienes acusaban y también el de quienes se sentían acusados. Se puso al medio y apostó a bajar tensiones con pequeños pasos y señales de buena voluntad. Demostró que aun en los momentos más críticos era posible encontrar coincidencias. Con paciencia bíblica y convicción ayudó a las partes a transitar el delgado pasadizo por el que la democracia boliviana encontró una salida. Fue un arquitecto, sin embargo, que no pudo ver concluido el fruto total del esfuerzo colectivo. No se resignó; siguió abriendo brechas y buscando caminos hasta que su corazón le dijo basta.




»Pasará a la historia en la galería de los notables. Su mensaje queda para quien lo desee escuchar: la paz es posible, pero necesita del acuerdo de todos, no de la derrota de unos en manos de otros. Gracias por tanta vida, Monseñor... »


El expresidente Tuto Quiroga, quien participó de las jornadas de diálogo de noviembre, también destacó el rol de Scarpellini para encaminar el diálogo.

«Habiendo estado horas de horas, varias veces en las mesas que él presidía en Universidad Católica o las sesiones que él dirigió en la oficina de Naciones Unidas, puedo garantizarle al pueblo boliviano que, sin el monseñor Eugenio Scarpellini, Bolivia no hubiera recuperado la paz, no hubiera tenido sucesión constitucional democrática y no hubiéramos tenido nuevas elecciones. Él liderizaba, él orientaba, él conducía las mesas y todo el resto: parlamentarios, autoridades, políticos, expresidentes, todos le debemos un profundo agradecimiento a este hombre, que fue ahí el Pastor de la Democracia. Siempre ha sido el pastor de la vida y también se ganó el título de Pastor de la Democracia


»Por eso, cuando se escriba la historia de cómo Bolivia dejó atrás 14 años de una noche autoritaria donde se violaba la Constitución, se amordazaba a la prensa, se insultaba a nuestro Cardenal y la iglesia católica y se perseguía la oposición, ¿cómo fue posible salir de esto?, en primer lugar, vamos a tener que destacar el concurso, la contribución del liderazgo, a la orientación, la dedicación que tuvo monseñor Eugenio Scarpellini.»




Por ese legado, el exmandatario propuso que se otorgue el Cóndor de los Andes de forma póstuma a Scarpellini. “Cuando se escriba la historia de aquí a 30 o 40 años de cómo Bolivia recuperó la democracia, el primer nombre que deberá figurar en esos anales, en esas páginas de la historia es: Monseñor Eugenio Scarpellini”, reiteró.

Una homilía de Scarpellini por la paz, en noviembre de 2019