Futbol boliviano toca fondo, juegan con estadios casi vacíos y CAR ofrece ingreso gratuito
Futbol de capa caída en la era de Cesar Salinas al frente de la FBF. Foto/tomado de internet
El fútbol boliviano toca fondo. Los equipos de la liga profesional perdieron la clave el encanto para que la gente asista a los estadios que de un tiempo a estar parte, lucen desiertos en cada fecha sin importar la jerarquía de los clubes.

Bolívar, uno de los equipos más laureados, en la fecha 12 del torneo clausura pudo convocar en La Paz a no más de 800 personas frente al colero Sport Boys de Santa Cruz. Estiman que la cantidad mínima ideal para justificar la fecha es tener un público de al menos 4.000 personas por fecha.



La única gran recaudación que obtuvo este año fue en el clásico ante The Strongest que motivó a 16.550 personas, generando una recaudación de 1.442.880 bolivianos que fueron donados a las operaciones contra el incendio en la Chiquitania

Este sábado el recientemente ascendido Club Always Ready (CAR) anunció ingreso gratuito para todo hincha que se identifique con la banda roja en el cotejo frente a Royal Pari en la ciudad de El Alto.

Las bajas recaudaciones han sido motivo de análisis del periodismo deportivo paceño que atribuye a muchas causas el poco interés del público.

La mayoría coincide en el precio de las localidades que van desde 30 bolivianos en curva hasta 150 bolivianos en lugares privilegiados; la otra, es la baja calidad del espectáculo deportivo y la tercera es la falta de motivación en la gente.



Desde la pésima representación boliviana en la Copa América en Brasil, el prestigio del futbol boliviano cayó por los suelos y esto impactó anímicamente en el torneo local.

Los equipos de futbol que participan en el torneo local, más que aspirar a una representación competitiva internacional, su mayor interés está en alcanzar un cupo para la Copa Sudamericana o Copa Libertadores porque le significa importantes ingresos económicos, que en realidad vienen a salvar la planilla anual y al poco tiempo, nuevamente entran en crisis.

Es que tampoco la Federación Boliviana de Fútbol a la cabeza de Cesar Salinas se interesa por levantar el ánimo a los clubes porque no goza de la confianza y credibilidad de los clubes que han comenzado a retacear a sus jugadores para la Selección Boliviana, porque para ellos la prioridad es el cupo internacional y sin siquiera importar si son o no campeones, sino llegar a los ocho primeros puestos de los 12 clubes que compiten.

Con todo, la crisis no solamente toca a la economía de los clubes sino al prestigio del futbol boliviano que por ahora está en su peor momento, porque no logra levantarse del impacto de la Copa Sudamericana, así se trajeran al mejor refuerzo o al mejor técnico internacional.