© REUTERS / How Hwee Young
Los hispanoamericanos clasifican como una comunidad fuerte entre los seguidores de los deportes a nivel mundial, por eso muchos millones estarán de fiesta con la final de la Copa Mundial de baloncesto de China 2019 entre los quintetos de Argentina y España, la primera entre equipos de habla hispana a nivel de campeonatos del orbe.

Si los latinoamericanos vivían soñando con la final Brasil-Argentina en una Copa del Mundo de fútbol, este Argentina-España marcará un antes y un después para la comunidad hispanohablante.



Con el precedente del Brasil-Uruguay del Mundial de 1950 y las finales disputadas entre Brasil y Cuba en el voleibol —en 1994 las cubanas se impusieron a las suramericanas y en el 2010 los brasileños derrotaron a los caribeños—, nunca antes dos equipos que tiene al castellano como idioma oficial se midieron en una final de un campeonato del mundo.
Lo más cercano fue la final del Clásico Mundial de Béisbol que en 2013 disputaron Puerto Rico y República Dominicana.

Así que al parecer la del 15 de septiembre, en el Wukesong Arena de Pekín, será la primera final completamente en castellano.

Argentina a todo tren

Luego de transitar sin muchas complicaciones por la fase de grupos, el plantel de Argentina superó los pronósticos y derrotó en cuartos a una gran favorita como era Serbia, para colarse en semifinales contra Francia.



En busca de entrar por tercera vez en una final, Argentina derrotó por 80-66 a Francia y se medirá el 15 de septiembre a España, su regreso a una disputa de título 17 años después, tras caer ante Yugoslavia en el último partido del mundial de EEUU 2002.

Los suramericanos volvieron a mostrar un buen juego colectivo para llevarse el triunfo y regresar a la disputa de un título que se les hace esquivo desde el primer mundial, el de 1950, en el que fueron sede.

Ante Francia, el plantel argentino dominó desde el principio, de la mano del veterano Luis Scola, quien a sus 39 años firmó un partido soberbio con 28 puntos y 13 rebotes.

Scola es el último legionario del mejor equipo de Argentina, el de principios de este siglo, que protagonizó en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 una de las grandes hazañas de los deportes colectivos latinoamericanos. En ese torneo, los sudamericanos, dirigidos por Roberto Magnano, vencieron en el partido semifinal al Dream Team de Estados Unidos, que tenía en sus filas a talentos como LeBron James, Dwayne Wade, Allan Iverson y Tim Duncan.
Los argentinos tuvieron a Emanuel Ginóbili (entonces con 24 años) como su líder y en la nómina también sobresalieron Fabricio Oberto, Luis Scola, Carlos Delfino y Andrés Nocioni. Después, en la final, superaron a Italia y alcanzaron el título olímpico.



"Logramos una muy buena victoria en una semifinal para asegurarnos una medalla. Esto es difícil de superar, pero vamos a dar pelea en la final", resaltó Scola por la señal de TyC Sports, tras la victoria de este 13 de septiembre ante Francia.

Para el capitán del combinado albiceleste, "este equipo tiene cosas de aquél equipo que se fue formando en el '99", en referencia a los campeones olímpicos y finalistas mundiales.

"Es tremendo lo que estamos haciendo, creo que no tomamos dimensión de lo que estamos logrando, y esa inconsciencia un poco nos ayuda también, es algo increíble lo que está pasando. Para ganar a Francia había que defender bien, había que frenar a sus jugadores", comentó Facundo Campazzo, el otro jugador estrella de Argentina.

España el gran favorito



Pero para llevarse el oro, Argentina tendrá que derrotar a una España con mucha maestría y con muchos jugadores de primer nivel, que derrocharon talento en las semifinales al imponerse por 95-88 a Australia, un encuentro de altos quilates, con dos prórrogas incluidas.

Los ibéricos regresan a la final por segunda vez en su historia tras la de Japón en 2006, cuando se proclamaron campeones.

Campazzo, que milita en el Real Madrid considera a los ibéricos como unos rivales temerarios. "Te puedo hablar de Argentina, aunque conozco muy bien a algunos jugadores de España y sé que son unos asesinos, no tienes margen para el error. Obviamente están liderados por Ricky (Rubio) y por Marc (Gasol), que se les ve muy bien, están con mucha confianza. Y también tienen criminales con mentalidad ganadora como Sergi (Llull), como Rudy (Fernández) o como Víctor (Claver)".

Con los españoles como favoritos, el 15 de septiembre se medirán Argentina y España en una final inédita, con el castellano como idioma mundial y en la que ambos buscan su segundo título del orbe.



AGENCIA SPUTNIK

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