Río de Janeiro - El delantero Nikao, que hoy se consagró campeón de la Copa Sudamericana con el Atlético Paranaense, admitió que el conjunto brasileño tuvo que definir la final en los penaltis debido a que en la cancha enfrentó a un muy difícil Junior colombiano que dominó gran parte del partido.

"Fue un partido muy difícil. Tuvimos que enfrentar a un rival que dominó casi todo el partido, que tenía muchos jugadores de calidad y que fue muy difícil de marcar", afirmó el delantero, autor de 4 goles en la Sudamericana.



Pese a que el Paranaense consiguió un empate 1-1 en su visita al Junior en Barranquilla la semana pasada, el conjunto colombiano consiguió igualar la serie con el 1-1 que cosechó este miércoles en el partido de vuelta de la final en Curitiba.

En los penaltis, los locales se impusieron por 4-3.

"Pero sabíamos que en los penaltis sería diferente que dentro de la cancha", afirmó el delantero.

Nikao dijo que la conquista del primer título internacional del Paranaense fue la forma que encontró de agradecer a un club que creyó en su fútbol y le ayudó a superar sus problemas personales con la bebida.



"Llegué al club en un nivel muy bajo y mejoré mucho por todo lo que me ofrecieron. Este club nos proporciona las mejores condiciones para trabajar en Brasil. Su apoyo me ayudó a superar mis problemas con la bebida que llegaron a amenazar mi carrera. Quiero agradecerle a todos, principalmente al presidente que siempre creyó en mi", dijo.

Nikao, sustituido en el segundo tiempo, aseguró que fue difícil ver el cobro de los penaltis desde lejos y que, pese a todo el sufrimiento, la conquista compensa a una afición que había sufrido mucho y que nunca dejó de apoyar al equipo.

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