Mauro Martin (izquierda) y Rafael Di Zeo, líderes de 'La 12', durante un partido de Libertadores. 17 de marzo de 2015 Jorge Silva / Reuters
El segundo partido de la final por la Copa Libertadores de América entre los eternos rivales Boca y River —que se disputará en la capital española el próximo domingo, luego de los incidentes en Argentina— es el más esperado por los hinchas en la historia de ambas parcialidades.

Uno de ellos es Rafael Di Zeo, histórico líder de 'La Doce', nombre de la barra-brava de Boca Juniors, quien solicitó esta tarde a la Justicia argentina su autorización para salir del país rumbo a Madrid y lo consiguió, según informó el diario Clarín.



Di Zeo forma parte de los 'barra-bravas', como se conoce en el país a los fanáticos del fútbol con comportamientos violentos en las canchas, causas judiciales y arreglos ilegales con los máximos directivos de los clubes.

El hincha, que cobraba en dólares a fanáticos extranjeros que quisieran conocer sus secretos para convertirse en 'barra-brava', tiene varias causas que hubiesen complicado su salida: una es por el encubrimiento de un secuestrado, ya elevada a juicio oral por el Tribunal N° 8 de Buenos Aires; y otra por la implicación en dos homicidios, en el contexto de un conflicto interno entre barras de Boca, aún en proceso legal.

La Justicia accedió al pedido del referente de 'La Doce', quien no tendrá impedimentos para cruzar Migraciones en el aeropuerto argentino o ingresar a Madrid. Pero en caso de que planee, también, entrar al estadio Santiago Bernabéu el día del partido, no podrá hacerlo: él es uno de los 3.500 hinchas que tiene prohibición de concurrencia en los estadios de Argentina.

Pero para Mariano Bergés, abogado y director de 'Salvemos al Fútbol', una organización que lucha contra la violencia y la corrupción del deporte, Di Zeo está en todo su derecho de salir del país como lo dicta la Constitución de Argentina.



"Lo que hay que analizar es que en el 90% de los casos en que los barras llegan a otros países por el fútbol, su comportamiento es bueno. Está demostrado en los mundiales y otros torneos internacionales. Es muy baja la posibilidad de enfrentamientos. Y eso se debe a que no poseen la matriz que le bridan en su país de hacer lo que ellos quieran, como el arreglo con la policía, la cantidad de hinchas y la protección ilícita de los clubes", puntualiza el abogado en diálogo con este medio.

Ley de barra-bravas
Tras la violenta jornada del 25 de noviembre durante la primer final de la Copa Libertadores —suspendida luego de que hinchas de River se encontraran, en un erróneo operativo policial, con el micro que trasladaba a los jugadores Boca y les arrojaran objetos provocándoles cortaduras severas— el Gobierno de Mauricio Macri apresuró la gestión por sancionar una ley que podría endurecer las penas contra los barras y envió al Congreso un proyecto que será tratado a lo largo de este mes.

"Es una ley de que ingresó en 2016, pero estuvo frenada en el parlamento. Ahora decidieron retomarla y lo que hace es sancionar con penas más severas todo lo que pase al rededor de un estadio de fútbol: venta ilegal de entradas y otros servicios, control total por parte del Estado sobre quién ingresa y no, y cuestiones menores que también serán penadas", explica Bergés.

Si bien ya existe en el país una ley desde 1985 para prevenir y reprimir la violencia en espectáculos deportivos, se entiende que esta norma quedó desactualizada por el aumento de los hechos delictivos en los últimos años, incluso con la prohibición, en 2013, de partidos con público visitante.



"Esto no va a hacer que el fútbol sea menos violento, porque no son solo los 'barras' las que arruinan este deporte; también lo hacen la policía estatal, los hinchas que dicen no ser violentos, pero agreden a otros, y la corrupción de los clubes. Eso no se modifica con leyes más duras", concluyó el director de 'Salvemos el Fútbol'.

Facundo Lo Duca

Síguenos en Facebook