Ezequiel Muñoz (Pergamino, 1990) se encuentra ya asentado en el fútbol europeo y actualmente se desenvuelve como defensa central en el Leganés, pero no olvida sus orígenes futbolísticos, ligados al Boca Juniors.

La final de la Copa Libertadores ante el River Plate le tocará de cerca, pues son menos de veinte kilómetros los que separan Butarque, el estadio del Leganés, del Santiago Bernabéu y, en una entrevista con EFE, no oculta su sueño de haber podido formar parte de ella.





Pregunta: Ha jugado derbis de mucho prestigio en Italia como el Palermo-Catania o el Génova-Sampdoria. ¿Hay algo comparable al River-Boca?

Respuesta: No, nada es comparable a este clásico en ninguna parte del mundo. He tenido la suerte de jugar dos partidos de verano, que al fin y al cabo son clásicos y las canchas se llenan, y también uno con puntos en juego. Es algo único e indescriptible.





P: ¿Cree que el ambiente que se vive allí se va a poder replicar en el Bernabéu o la distancia lo apagará un poco?

R: Lo que hace el ambiente es la gente más que el escenario. Si hay muchos simpatizantes de Boca Juniors y de River Plate el ambiente será muy parecido. No sé puede comparar seguramente a lo que puede ser un clásico allá, pero hay que vivirlo de esta manera ahora, en el Bernabéu, que es un estadio mucho más grande. Al no tener aquí la cultura que tienen los argentinos puede que sea un poco más frío, pero aún así pienso que va a ser hermoso.



P: ¿Cómo de duro es para un argentino que un partido como este tenga que jugarse en Madrid y no en Buenos Aires?



R: No es nada lindo. Como hincha de Boca me hubiese gustado que se jugase en el Monumental, tiene otro sabor y si Boca hubiese salido campeón allí hubiera sido diferente. Pero la CONMEBOL ha decidido que se tiene que jugar en el Bernabéu y para los dos equipos no queda otra alternativa que jugarlo. Obviamente espero que gane Boca.



P: ¿Qué daría por poder disputar esta final en el terreno de juego?

R: Daría a vida. Jugar esto debe ser algo increíble. No solamente a nivel futbolístico, sino a nivel mundial, es un partido que lo ve todo el mundo, el más importante de la historia. Sería hermoso jugarlo.





P: Llegó a jugar en el Boca Juniors con Juan Román Riquelme y Martín Palermo. ¿Qué suponen los dos para el club y qué aprendió de ellos?

R: Aprendí mucho porque son los dos referentes más grandes que tuvo Boca Juniors. Son ídolos. Para el club tanto Riquelme como Palermo lo son todo. Uno es el máximo goleador y el otro un fenómeno. Fue un honor jugar al lado de ellos.





P: Ambos fueron protagonistas en la Copa Intercontinental ganada contra el Real Madrid. ¿Aún se recuerda en el club aquel título?

R: Siempre se va a recordar. No solamente el club, sino también la gente. Yo tenía por entonces diez años y me sigo acordando. Imagínate la gente más mayor.

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