Buenos Aires - La ciudad de Lanús, de la provincia de Buenos Aires, pasó este miércoles de la ilusión a la tristeza después de que el Granate desperdiciara la posibilidad de consagrarse campeón de la Copa Libertadores por primera vez en su historia al caer derrotado por el Gremio brasileño por 1-2.

El Estadio Ciudad de Lanús Néstor Díaz Pérez, con capacidad para unos 47.000 espectadores, estuvo abarrotado de hinchas que esperaban que el Granate revirtiera el 1-0 del encuentro de ida.



Poco antes del comienzo del partido hubo algunos incidentes entre los efectivos policiales y algunos simpatizantes de Lanús que intentaron ingresar sin entradas.

Una vez consumada la derrota de este miércoles, los aficionados aplaudieron a los jugadores que llevaron al equipo a disputar una final de la Libertadores.

Hilario Locateli, uno de los tantos simpatizantes presentes en el estadio, dijo a Efe que Lanús "perdió bien" porque Gremio lo "superó".

"No podemos decir otra cosa, el partido se gana en la cancha y ellos nos ganaron", aseveró.



Sin embargo, presumió de sentir "orgullo" de haber llegado a la final de la Copa Libertadores.

"La verdad que no esperábamos este resultado, esperábamos algo muchísimo mejor. De todas formas Lanús jugó bien, pero creo que la defensa estuvo muy floja", dijo a Mario, otro de los asistentes al estadio.

"Esperábamos que Lanús jugara con la grandeza con la que jugó (las semifinales) contra River, eso esperaba todo el pueblo granate, así que nos vamos tristes. Hicimos todo el esfuerzo", añadió.

"No muchos equipos tienen la suerte de llegar y de tener esta institución. Por primera vez pasamos los cuartos, pasamos la semifinal y estuvimos en la final. ¿Qué le vamos a hacer? Esto es fútbol, no hay que hacer ningún drama", agregó.



Al salir del estadio también hubo leves incidentes entre policías y la parcialidad local.

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