Aumentan los feminicidios en Turquía, pero el Gobierno no publica datos

  • EFE -
Estambul - Asli tenía 37 años cuando fue asesinada en noviembre de 2016, poco después de salir por primera vez en tres meses de un centro de protección para mujeres maltratadas en el oeste de Turquía.

De camino a visitar a su hijo y acompañada por una psicóloga de la institución, fue tiroteada por su exmarido en plena calle y a la luz del día.

La organización Kadin Cinayetleri ("Asesinatos de mujeres") registró su muerte violenta a través de informaciones aparecidas en la prensa turca, ya que apenas recibe datos oficiales de las autoridades.

Ante la falta de estadísticas oficiales, las asociaciones feministas de Turquía se ven obligadas a depender de los recortes de prensa para conocer el alcance de los asesinatos de mujeres.

"Enviamos cada mes solicitudes a cuatro ministerios y a la Gendarmería para conocer los datos de feminicidios, pero nunca obtenemos respuesta", explica Ceyda Ulukaya, una de las responsables de Kadin Cinayetleri, cuya página web recopila datos de feminicidios y elabora perfiles y biografías de las víctimas y de los agresores.

Ulukaya explica a Efe que más de la mitad de estos asesinatos se producen cuando la víctima pide el divorcio o corta con su pareja.

En los diez primeros meses de 2017, un total de 240 fueron asesinadas en Turquía por el mero hecho de ser mujeres, asegura la organización.

Efe también solicitó al Ministerio de Justicia, al de Interior y al de la Familia datos sobre los asesinatos de mujeres en Turquía, sin obtener respuesta alguna.

Otra organización turca, llamada "We Will Stop Femicides" ("Acabaremos con los feminicidios"), fue creada tras la decapitación de una joven de 17 años a manos de su novio en 2009.

Su directora, Gülsüma Kav, destaca que cuando el Gobierno empezó a tomar medidas concretas contra esos crímenes, éstos disminuyeron.

En 2010, unas 180 mujeres fueron asesinadas, un año más tarde eran "solo" 121, el mismo año que Turquía firmó el "Convenio de Estambul" para prevenir la violencia doméstica.

Además, aprobó en 2011 la Ley 6284, que ofrece una mejora de la protección de las mujeres que sufren agresiones.

Sin embargo, las asociaciones feministas han observado un fuerte incremento de los asesinatos debido a las demandas de divorcio, que han crecido un 82 % en los últimos años, según cifras de la Dirección General de Registros y Estadísticas Penales.

"Las mujeres cada vez son más independientes, tienen el apoyo de su familia y se atreven a pedir el divorcio y poner fin a las agresiones que sufren. Pero los hombres no lo aceptan y en algunos casos acaba en asesinato", comenta una activista feminista de Estambul, que prefiere mantener el anonimato.

"El Gobierno trata este tema de forma muy ilógica. Si la mujer solicita el divorcio existe la posibilidad que acabe muerta, por lo que el Gobierno quiere preservar la integridad de la familia", explica.

"El año pasado, el Gobierno creó una comisión de investigación para tomar medidas para reducir las separaciones", añade.

"We Will Stop Femicides" también ofrece apoyo psicológico y legal a los familiares de mujeres asesinadas y denuncia que en muchos casos a los agresores se les reduce la condena al mostrar buena conducta ante el tribunal.

Solo en los tres primeros meses de 2017 se celebraron 108 juicios por violencia machista y la mitad de las sentencias se redujeron por "buena conducta".

Todos los partidos del Parlamento, incluido algunas voces críticas dentro del islamista y gobernante Partido de Justicia y Desarrollo (AKP), están en contra de esta reducción de penas.

"¿Se puede aplicar una reducción de condena solo por llevar corbata en un caso por asesinato? Se necesita una nueva legalidad sobre este tema", dijo la diputada del AKP Gökcen Özdogan a un diario local.

Fatman, una periodista de "Sujin", una agencia de noticias que pone el foco en la violencia contra las mujeres en el sureste de Turquía, denuncia que la ley aprobada en 2011 ofrece más protección a las mujeres, aunque muchos centros policiales la desconocen.

"Aún descubrimos casos en los que las mujeres van a denunciar y les piden un documento que certifique su matrimonio, lo que ya no es necesario. Hay desconocimiento entre los oficiales", asegura a Efe.

"Sujin" fue clausurada por decreto bajo el estado de emergencia, vigente desde julio de 2016 y que da amplios poderes al Gobierno.

No obstante, los periodistas y activistas de la agencia siguen investigando los feminicidios, aunque "bajo el estado de emergencia es muy difícil hacer noticias sobre la violencia contra mujeres", cuenta Fatman.

"Si no encontramos información en la prensa, vamos casa por casa, a entrevistar a familiares y amigos de la víctima", explica la periodista sobre la difícil tarea de hacer más visible las agresiones que sufren las mujeres en Turquía.

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