La prohibición de vender petardos no evita otra Navidad hindú irrespirable

  • EFE -
Nueva Delhi - La prohibición de venta de petardos en Delhi con motivo de la explosiva Navidad hindú de Diwali dejó hoy, un día después de una celebración con menos pirotecnia de la habitual, altos niveles de polución del aire, con leves variaciones según las zonas capitalinas respecto a los datos del año pasado.

La festividad, que se rige por el calendario lunar, se celebró el año pasado el 30 de octubre.

La Oficina Central de Control de la Contaminación de Delhi (CPCB, en inglés) difundió hoy los valores de las partículas PM10 (aquellas menores de 10 micrones) y PM 2,5 (inferiores a 2,5 micrones), que son tenidas en cuenta por su alta toxicidad para el ser humano.

En R.K.Puram, en el sur de Delhi, los valores de 10PM alcanzaron hacia las 6.00, hora local (0.30 GMT), 902 partículas por metro cúbico, frente a las 841 del año pasado, mientras que en el caso del PM2,5 llegaron hasta los 794, un ascenso respecto a las 378 de 2016.

En la embajada de Estados Unidos en el centro capitalino, que cuenta con su propio medidor, contabilizaron a las 9.00, hora local (3.30 GMT), niveles de PM2,5 (las más peligrosas para el ser humano) de 1.031, un descenso respecto a las del año pasado de 1.985.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que la concentración de partículas en el aire por encima de 150 por metro cúbico genera daño a la población de riesgo como ancianos y niños, así como a personas con enfermedades respiratorias.

Cuando esa concentración supera los 200 el aire se vuelve "muy insalubre" y puede generar afecciones en la población en general, mientras que de 300 en adelante el aire se vuelve "tóxico".

El premio Nobel de la Paz indio Kailash Satyarthi mostró hoy su decepción por un Diwali que, un año más, estuvo plagado de petardos mientras los delhíes volvían a "asfixiarse por la polución".

El festival de Diwali, que marca el inicio del nuevo año, conmemora la vuelta del dios Ram a su reino tras pasar catorce años en el exilio, periodo durante el cual vence al diablo en la isla de Lanka (la actual Sri Lanka).

El pasado 9 de octubre el Tribunal Supremo de la India prohibió la venta de petardos hasta noviembre para evitar un Diwali con la omnipresente y contaminante pirotecnia habitual, algo que se apreció levemente, con menos horas de explosiones que no evitaron que la capital india volviera a levantarse hoy envuelta en humo.

El Supremo recordó que el año pasado las autoridades de Delhi (ya de por sí una de las ciudades más contaminadas del mundo) se vieron obligadas a lidiar con una situación de "emergencia sanitaria" justo después de Diwali, con cierre de colegios incluido.

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