Autoridades sirias anuncian acuerdo preliminar para pacificar valle de Barada

  • EFE -
Foto de Archivo
Las autoridades sirias anunciaron hoy que han alcanzado un acuerdo preliminar con los grupos armados del valle del río Barada, que abastece de agua a Damasco, para resolver el conflicto en esa área.

El gobernador de la provincia de Rif Damasco, Alá Ibrahim, declaró a la agencia de noticias oficial siria, SANA, que el pacto contempla la evacuación de los combatientes que no sean originarios del valle hacia la provincia norteña de Idleb, mientras que los que quieran quedarse tendrán que regularizar su situación legal.

Ibrahim agregó que el arreglo contempla la entrega por parte de los combatientes de sus armas pesadas y la entrada del Ejército en la zona para limpiarla de minas y de otros artefactos explosivos.

Este último paso, subrayó el gobernador, será el preludio del acceso de un equipo de técnicos al manantial de Ain al Fiya, que aporta agua al río y que ofrece suministro a la capital siria, para reparar los desperfectos causados tanto en la estación de bombeo de agua como en tuberías por los "ataques terroristas".

Ibrahim indicó que en las próximas horas se verá la viabilidad del acuerdo.

SANA informó de que cientos de personas regularon hoy su estatus legal ante las autoridades en el valle del Barada y se acogieron al decreto de amnistía ordenado por el presidente sirio, Bachar al Asad, en julio pasado, que tenía una vigencia de tres meses, y que fue prorrogado por otros 90 días a finales de octubre.

La agencia precisó que unas 500 personas normalizaron su situación legal hoy, entre las que había sesenta combatientes y varios desertores del Ejército y personas buscadas por la Justicia.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos afirmó que el bando gubernamental busca acuerdos de reconciliación individuales por cada pueblo del valle del Barada, donde hay trece localidades -diez en poder de los insurgentes y tres en manos de las autoridades-, en vez de un pacto global.

Según esta fuente, dirigentes rebeldes niegan que haya algún pacto a este respecto.

La ofensiva gubernamental en el valle comenzó hace 23 días y ha continuado pese al cese de las hostilidades que entró en vigor el pasado día 30 en toda Siria, auspiciado por Rusia, aliada del Gobierno, y Turquía, valedora de la oposición.

Debido a los enfrentamientos, el suministro de agua desde el valle del Barada está interrumpido en la capital siria, de lo que el Ejecutivo sirio y los insurgentes se acusan mutuamente.

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