La Guerra del Chaco (Parte 1)

Reflexiones de un investigador del siglo XXI

Por Pablo Michel Romero

Pablo Michel Romero

Arquitecto, historiador y documentalista (Universidad Mayor de San Andrés y Universidad Complutense de Madrid)

Actualmente es docente universitario, miembro de la Academia Boliviana de Historia Militar y Director de SIGLO Y CUARTO, documentos históricos

“La guerra es el punto histórico más trágico en la vida de los pueblos y las sociedades... la guerra nos muestra la injusticia, la crueldad, el sufrimiento y el endurecimiento del alma humana.

Pero también la guerra hace ver a los combatientes, sus familias y la generación de su tiempo la nostalgia por lo simple, lo cotidiano, lo que no se valora en tiempos de paz.

El soldado reza y pide a Dios ... daría cualquier cosa por estar nuevamente en su terruño... con la madre, la esposa, la novia, la hermana, los hijos; la tierra... su tierra.”

P.M.R.

Han pasado 76 años del fin de la Guerra del Chaco, contienda que involucró a dos países; Bolivia y Paraguay.

Ha sido la contienda más grande en lo militar que ha soportado Bolivia en toda su historia y la última guerra internacional hasta la fecha.

Hoy, cuando apenas queda doscientos excombatientes con más de 96 años en los dos países… y las memorias y relatos de los participantes ya no se escuchan y están dando paso a los análisis objetivos de los historiadores gracias a la documentación; nos hacemos varias preguntas… ¿por qué se inició la Guerra del Chaco?, ¿cuáles eran los objetivos en esta guerra?, ¿qué países estuvieron detrás con sus intereses?, y tal vez la más importante: ¿quién (realmente) ganó la guerra del Chaco?... y es en estos momentos en los que nos damos cuenta de que no conocemos más que los hechos básicos de semejante episodio en nuestra historia.

Seguramente el boliviano promedio conoce más sobre los antecedentes, la guerra y las consecuencias funestas de la Guerra del Pacífico de la década del ochenta del siglo XIX; pero en lo que concierne a la Guerra del Chaco no están claros los conocimientos y por lo tanto lo que se enseña desde las escuelas y los colegios de Bolivia en su mayoría no responden a un estudio objetivo y sobre todo RESPONSABLE.

La Guerra del Chaco - Pablo Romero Michel

El profesor de aula cree que con mostrarle al niño el “famoso mapa de Bolivia con las pérdidas territoriales” ya ha cumplido en decirle que “en la Guerra del Chaco, también nos han ganado y este es el territorio que hemos perdido”. Este es uno de los ejemplos más claros del cáncer en el sistema educativo boliviano, que lamentablemente lo arrastramos hasta ahora, con todo y varias reformas educativas… somos el país que más reformas educativas ha tenido en el cono sur… pero seguimos con los mismos desaciertos en lo que se refiere al estudio de la historia boliviana. Pareciera que los bolivianos estamos ya acostumbrados y cómodos con el sentimiento de la autoflagelación y el derrotismo. Bolivia tuvo desde su fundación hasta la fecha más de diez guerras internacionales (con victorias y derrotas) y no solo tres como el boliviano promedio conoce, según las encuestas y sondeos de opinión en todo el país.

 

Bolivia después de la Guerra del Pacífico sostuvo dos guerra internacionales más: la Guerra del Acre (1899-1903) y la Guerra del Chaco (que hoy nos ocupa) donde toda la sociedad boliviana en todas sus capas, clases sociales y razas participaron bajo una sola bandera: la boliviana.

La Guerra del Chaco - Pablo Romero Michel

La guerra del Chaco fue la contienda donde se experimentó con nuevas armas (morteros, lanzallamas, ametralladoras, tanques) donde se produjo por primera vez en Sudamérica un combate aéreo; donde murieron 50.000 bolivianos (según Roberto Querejazu) aunque nuevas investigaciones, salidas a la luz justamente del estudio de la documentación de los archivos históricos del Estado Mayor y trabajadas en la Academia Boliviana de Historia Militar muestran que no pasaron de los 32.000.

Con la presentación del siguiente ensayo lo que pretendo (a vuelo de pájaro) es socializar con vosotros datos y episodios poco conocidos de la Guerra del Chaco; pues como seguramente pueden observar en el título de la presente exposición me he permitido colocar como encabezado: “Guerra del Chaco, 1932-1938” que probablemente no será compartido por varios de ustedes. Pero para quien habla la Guerra del Chaco duró seis años.

El teórico, filósofo y tratadista militar alemán Carl Von Clausewitz dice lo siguiente, y cito: “el fenómeno de la guerra no solo se circunscribe al hecho armado como tal, sino también al político; el de conseguir los mejores resultados en las negociaciones”. Por eso es que digo y sostengo gracias a la documentación… que la Guerra del Chaco duró 6 años… 3 años en el campo de batalla y otros 3 años en las negociaciones y juegos geoestratégicos que de igual forma trabajaron los dos países, incluso con movilizaciones subrepticias y amenazas de reiniciar la guerra; que mas adelante tocaremos.

Es importante hoy a más de 70 años de esta Guerra, hacer algunas reflexiones en el tema historiográfico que creo necesarias, para no seguir en algunos errores propios del proceso de asimilación y aceptación de nuestra historiografía:

La historiografía y Relatos
La Guerra del Chaco - Pablo Romero Michel

Definitivamente, los aportes que han venido realizando los excombatientes tanto de Bolivia y el Paraguay se han constituido en un tesoro de información en la crónica y la narrativa de las experiencias vividas durante la Guerra del Chaco, pues fueron los actores del conflicto en el campo de batalla y retaguardia; pero también estos relatos no son definitivos pues ellos lógicamente han tenido una visión parcial (positiva o negativa) del conflicto; en esto se aplica el popular y viejo refrán que dice. “el que mucho se acerca para ver el árbol, no puede ver el bosque”

Las cifras y estadísticas

En la actualidad (y sin exagerar) existen más de 350 libros de autores bolivianos, paraguayos, sudamericanos, norteamericanos y europeos referidos al conflicto chaqueño; que hoy por hoy conforman un grandioso aporte historiográfico sobre todo para las nuevas generaciones de investigadores y escritores que tocan y tocarán a su tiempo este tema; sin embargo (y es necesario decirlo) solo una quinta parte de esta producción ha sido realizada desde los archivos, hemerotecas y repositorios de ambos países. Como ejemplo debo mencionar el tema del número de bajas en lo comparativo de las estadísticas:

Se maneja hasta la fecha el tema de número de bajas en el ejército boliviano con cierto grado de inexactitud; parece ser que esto viene desde la publicación de los trabajos de don Roberto Querejazu, (excombatiente, escritor y considerado por quien habla uno de los mas grandes historiadores del la Guerra del Chaco); sin embargo es posible que don Roberto Querejazu haya dejado escapar un pequeño y a la vez gran detalle cuando se refiere en estadísticas al sensible número de bajas dentro de nuestro Ejército en Campaña… y cito:

Paraguay: 40.000 muertos
  2.000 prisioneros
   
Bolivia: 50.000 muertos
  25.000 prisioneros

Es indudable que para cuando Querejazu publicó su obra Masamaclay, todavía no estaba ordenado el Archivo de expedientes de la época de la Guerra; es a partir que a finales de la década de los 80 del siglo XX que recién se terminó la totalidad del Archivo del Depto 1º de Estado Mayor, único recinto en todo el país donde se encuentra la totalidad de la documentación de la Guerra del Chaco como: movilizados, en el frente, en retaguardia; jefes, oficialidad, ascensos, prisioneros, heridos, evacuados, desaparecidos y por supuesto muertos.

La Guerra del Chaco - Pablo Romero Michel

En algún momento de la década de los años 40`s estas cifras referidas a las bajas fueron confundidas o simplemente mutaron a número de muertos… esto voluntaria o involuntariamente.

Bajas se refiere en su totalidad a muertos, heridos y desaparecidos… por lo tanto el slogan de las “famosas 50.000 cruces”, o “los 50.000 caídos” (tremenda cifra comparativamente con los movilizados) fueron un duro golpe para las nuevas generaciones en lo que se refiere al balance pesimista del costo en vidas humanas.

Decía anteriormente que el Archivo del Depto. 1º de Estado Mayor debe ser el “santuario” (si vale el término) para los investigadores e historiadores del conflicto chaqueño en el momento de referirse a la Guerra en estadísticas.

Ahora y gracias a la investigación del Gral. e historiador Juan Lechín Suárez, en el mencionado archivo, autor de uno de los trabajos más importantes como “La Batalla de Villamontes y estudios críticos”, (que en mi criterio es un verdadero tratado sobre la Guerra del Chaco) se llega a la conclusión que:

Bolivia:

32.000 muertos

11.000 heridos

2.000 desaparecidos

20.000 prisioneros

Esta primera revisión fue corroborada casi 20 años después por otro historiador militar: el Gral. Luís Fernando Sánchez (también como el ya fallecido Gral. Suárez… miembro de la Academia Boliviana de Historia Militar); el cual arroja las siguientes cifras:

Bolivia:

31.600 muertos

11.000 heridos

2.000 desaparecidos

20.000 prisioneros

Como se aprecia es casi el mismo número, con algunos documentos aclaratorios que llegaron al Archivo en los últimos años.

Por lo tanto la recomendación del que habla es establecer de una vez por todas en la historiografía referente a la Guerra del Chaco que el número de muertos no sobrepasó a los 32.000 hombres del ejército boliviano… esto no con el afán de buscar el auto-consuelo y la minimización de las cifras, sino el de establecer a 76 años después de la Guerra, los reales números para las frías estadísticas.

Las exageraciones y falseamientos
La Guerra del Chaco - Pablo Romero Michel

En lo referente a las cifras (en general) que arroja la Guerra del Chaco, se ha cometido a lo largo de los años varios excesos; sobre todo y referido a maximizar los números de efectivos y armamentos del país contrario; y a la vez minimizar efectivos y armamento del propio país con el fin de exagerar el heroísmo y sacrificio nacional.

Este fenómeno (y lo digo cuidando de no parecer un chauvinista) se ha dado mucho más en los libros y textos de autores paraguayos sobrepasando la fantasía e imaginación; pues muchos de los autores del Paraguay han basado en gran parte sus escritos a las Memorias del Mariscal Félix Estigarribia; que en tiempo de guerra o la inmediata post guerra es comprensible, pero ya no a mas de 70 años del Conflicto.

Sin embargo menciono a historiadores paraguayos confiables (en mi criterio) como: Carlos José Fernández, Nicolás Delgado, Arturo Bray, Gral. Marcial Samaniego.

El asunto de los indígenas que participaron en el conflicto

El Gral. paraguayo Basiliano Caballero Irala decía en la retirada de Picuiba al ver a los soldados bolivianos indígenas heridos y tirándose en las carreteras para morir e impedir el avance paraguayo de los camiones: “Bolivia no tiene suficiente bronce para hacer monumentos a los soldados de este origen”.

Mucha personas me han preguntado y lo siguen haciendo del ¿ por que hice un documental sobre Los Indígenas en la Guerra del Chaco?

En la actual coyuntura sociopolítica, es casi imposible no hablar sobre la participación de los indígenas en la Guerra; se ha convertido en los últimos años una especie de “cliché”… en muchos casos investigado de forma genuina, académica y objetiva sobre su participación… y en otros (penosamente) buscando un pretexto para afirmar sobre que “en la Guerra del Chaco fueron los indígenas los que pusieron el pecho a las balas… los que estuvieron en primera línea, mientras la clase media estaba feliz en retaguardia”

Al respecto quiero mencionar a Elizardo Pérez, y sus memorias durante la Guerra del Chaco... y cito: “un cierto día, a las cuatro de la mañana, los soldados de reclutamiento desprendidos de la guarnición de Achacachi, nos hicieron un malón allanando las casuchas de los indios, para arrastrarlos al cuartel, y entonces no se fijaron en edades ni en rol alguno como habían dicho. Al amanecer, madres, esposas e hijos vinieron a relatarme lo ocurrido para que reclamara ante las autoridades. Fue inútil: las órdenes militares eran inamovibles y en menos de 24 horas, los pobres indios salían de Achacachi, rumbo a la trinchera, sin haberse podido despedir siquiera de los suyos” Elisardo Pérez, Warisata 1962.

La Guerra del Chaco - Pablo Romero Michel

Esto acontecía para finales de 1933; sin embargo para mediados de 1934 el propio Elisardo Pérez se refería después sobre el reclutamiento de indígenas con las siguientes palabras: y cito: “Warisata ofreció durante la Guerra un espectáculo nunca visto en nuestra historia republicana. Los indios se presentaron al puesto militar, para entregar espontáneamente a sus hijos al sacrificio patrio, a más de eso llevando víveres.” Elisardo Pérez.

Cuando hablamos de la oficialidad por supuesto que nos referimos a la “clase media boliviana”… cuando se menciona en publicaciones y documentales en la actualidad que solo los indígenas estaban en primera línea debemos (por supuesto) aclarar estas posturas que de forma irresponsable están circulando no solo en Bolivia, sino también fuera del país.

Los oficiales son los que estaban en primera línea; para líderizar un ataque, infundir coraje, arengar a sus hombres, para hacer cumplir las órdenes o simplemente tomar decisiones según su iniciativa personal… ellos fueron los que si estuvieron en primera línea; pero es también cierto que desde la misma guerra circularon versiones con el objetivo de sublevar a los indígenas, con comentarios como que “ellos estaban como carne de cañón”, por lo que tampoco no nos debe sorprender su primera reacción… la de no querer presentarse a los puntos de reclutamiento.

Creo hoy por hoy y tratando de ser objetivo, que el indígena que se asumió como un soldado boliviano mas, que de forma dolorosa entendió que el también era parte de esta nación que peleaba por sus objetivos, tuvo una destacada actuación, como también los de otras clases sociales y étnicas del país.

La Guerra del Chaco - Pablo Romero Michel

Para finalizar el asunto de los indígenas de las comunidades campesinas diré que: el enfoque en su participación varía según el desarrollo de la misma Guerra… entre 1932 a principios de 1933 no participaron, es más, realizaron revueltas y sublevaciones contra el presidente Salamanca… para mediados de 1933 fueron reclutados a la fuerza y no existen informes favorables sobre su desempeño… pero a partir de 1934 y hasta finalizar la Guerra, su participación fué positiva (sobre todo quechuas chiriguanos y aymaras), ya sea como combatientes, telegrafistas y traductores de códigos o también en retaguardia.

Termino la parte concerniente a los indígenas con las palabras del historiador e investigador René Arce en obra “Guerra y conflictos Sociales”… “Para las poblaciones nativas bolivianas que asistieron a la guerra del Chaco, significó una de las experiencias más dolorosas en el proceso de asimilación, aculturación e integración nacional. En la Guerra del Chaco, como nunca antes se produjo el encuentro y la experiencia conjunta de todos los miembros de la sociedad boliviana, de todas las diversidades étnicas y lingüísticas”

26 de Noviembre de 2014
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