La Paz, 09 Feb (LO).- El Carnaval constituye un tiempo de espera muy importante para quienes festejamos y rescatamos el quehacer cultural de antaño, hablar del Carnaval Paceño, es hablar de tradiciones y leyendas, es hablar de los pepinos, chutas, los corsos y entradas, bailables en locales conocidos por su tradición con prestigiosos conjuntos carnavaleros, es hablar de los cohetillos, mixtura y serpentina, es hablar de las ch`allas, las bullangueras comparsas, el confite, los huevos con agua perfumada, la harina, la matasuegras y en aspecto musical es hablar de las estudiantinas conformadas por mandolinas, charangos y quenas, guitarras y la infaltable concertina, reliquia viva de las melodías, es hablar de Gastón Velasco, Paredes Candia, Raúl Salmón de la Barra y Los Olvidados.
Muchos son los barrios de la tradición paceña como Santa Bárbara, Miraflores, Villa Victoria, Chijini, Sopocachi y estos últimos años la ciudad de El Alto de La Paz con Villa Dolores y Ciudad Satélite, Senkata y Villa 16 de Julio.
Alrededor de la ciudad, por ejemplo Achocalla, Río Abajo son motivo de preparación del Carnaval unos meses antes mediante el concurso de comparsas y bailarines al son de las tarkas y los pinquillos carnavaleros, que solo se utilizan y se tañen en esta época del año.
Como dice la tradición, antiguamente en la entrada de carnaval no participaban o más bien no les era permitido a los indígenas, para ellos estaba destinado los aledaños de la ciudad, participando solo la clase media y alta, actualmente todos participan con diferentes disfraces, con picardía, en comparsas, en grupos musicales y estudiantinas, los políticos son los más criticados, son motivo de sorna y principales víctimas por sus desaciertos.
Las comparsas de disfrazados son los encargados de nombrar las MADRINAS entre sus amigos, quienes se encargan de recibir en su casa a las comparsas de músicos y bailarines, la solicitud de nombramiento a las madrinas es redactada con picardía y al mejor estilo criollo para que sea aceptada sin remedio.
La Entrada Jìska Anata representa la recuperación de la tradición paceña carnavalera, es el desfile de los conjuntos más representativos que interpretan conocidas melodías y gran parte de ellos son acompañados por su elenco de bailarines representados por gente joven y briosa.
También se participa de la C`halla, es tradicional en nuestra ciudad, los puestos de venta, las herramientas de trabajo, las tiendas, etc, son motivo del rociado de mixtura, serpentina y confites, acompañado de cohetillos y cada momento se liban copas de bebidas espirituosas que paulatinamente alegran hasta el espíritu más difícil y callado en agradecimiento a la Pachamama.
Como no recordar los bailes de mascaritas, bailes nocturnos en trajes de etiqueta en el Teatro Municipal, el Club de La Paz, el Hotel París , el Hotel Sucre, el Fantasio, Hotel Crillón, Hotel Torino, entre otros.
Van 24 años que LOS OLVIDADOS, marcan agenda en los carnavales paceños, una nutrida programación que concluye, justamente, con el Entierro del Pepino el Domingo de Tentación.
Del cuarteto que comenzó con la aventura de desempolvar “viejas” canciones, hoy pasan el centenar de entusiastas músicos y otros personajes propios de la celebración.
Acá se encuentran artistas de las diferentes especialidades, artesanos, gente del mundo de la comunicación y el periodismo, actores de teatro, cine, y otros que con su presencia inyectan una buena dosis de nostalgia y alegría. Ellos recrean las canciones de los abuelos, recopilaciones, composiciones que se matizan entre huayños, cuecas y taquiraris.
El espectáculo que ofrecen retrata tiempos donde la clase obrera y popular respetaba la tradición que giraba en torno a la celebración, por ejemplo, de “la madrina oficial de los carnavales”.
“Élla recibía a los músicos en medio de una algarabía, música y bailes, nosotros buscamos representar esas costumbres motivando a la población a evocar inolvidables canciones de antaño que aún están frescas en la memoria de nuestros abuelos”, dijo Luis Sempértegui, uno de los más entusiastas Olvidados.
Bienvenido Carnaval, bienvenida la alegría, recordar es vivir, siempre vivan el confite, la serpentina y mixtura, la música y el baile, las comadres y madrinas, sobre todo con la alegría musical de “LOS OLVIDADOS”.